jueves, 25 de junio de 2026

Resabios y Normas Sociales De Las Veredas La Arenosa Y Llano De La Virgen Del Municipio De Coello Tolima

Resabios y Normas Sociales De Las Veredas La Arenosa Y Llano De La Virgen Del Municipio De Coello Tolima


Cristian Beltrán Barrero

Introducción


Antes de la invasión europea, Coello fue hogar de los indígenas Cunas, Metatemas, Tu Amor y Doimas, pertenecientes a la gran tribu pijao, conocida por su resistencia frente a los españoles. En 1602, liderados por el cacique Calarcá, los pijaos protagonizaron una guerra contra los colonizadores, marcando un legado de lucha que resuena en la identidad local. El 5 de julio de 1627, Lesmes de Espinosa Sarabia fundó el “Pueblo Nuevo de la Trinidad de las Bocas del Río Coello”, fecha que se celebra como la fundación del municipio. A lo largo de su historia, Coello enfrentó altibajos administrativos: fue degradado a aldea en 1880 por falta de infraestructura, pero recuperó su estatus en 1882 y fue elevado a municipio en 1887.


Coello cuenta con centros poblados como Gualanday, Calabozo y Llano de la Virgen, y veredas como Chagualá, La Salina y San Cayetano. Nuestra riqueza cultural se expresa en el Festival Folclórico y Cultural del Sol y el Río, que incluye desfiles, cabalgatas y muestras gastronómicas de platos típicos como la lechona, los tamales, la chucula y los insulsos. Además, Coello ha sido escenario de producciones televisivas como Pedro el escamoso y Oye bonita, gracias a sus paisajes y la hospitalidad de sus habitantes.


El municipio también tiene relevancia paleontológica. En 2005, en la vereda Dosquebradas, se descubrió un fósil de un lagarto marino de 80 millones de años, único en su tipo, según la paleontóloga María Páramo. Otros hallazgos fósiles en Lucha Adentro y Tierra Blanca han sido documentados por José Royo y Gómez, y se exhiben en el Museo de Artes y Tradiciones Populares del ITFIP en El Espinal.


Coello ha sido un escenario de tensiones políticas y sociales. Durante “La Violencia” (1948-1958), nuestra geografía boscosa sirvió de refugio para campesinos liberales perseguidos por “chulavitas” conservadores, documentada por historiadores como Armando Suescún. En los años 90, la presencia paramilitar dejó huellas, contribuyendo a una orientación política ultraderechista que persiste, a pesar de la pobreza y el abandono estatal. En cuanto a la mitología local, está rica y diversa con una gran cantidad de actores, cuentos, relatos y todo tipo de creencias, pero resalta visiblemente las leyendas del “Mohán” y la “Mohana” asociadas al río Coello, refuerza su identidad cultural.


En la actualidad, la región enfrenta la persistente amenaza de narcotraficantes como “alias el Alacrán” y sus presuntos testaferros, quienes operan en un entorno deteriorado por la explotación masiva de arena a cargo de la industria conocida como “la arenera”. Esta actividad ha devastado el río, llevándolo a la sequía y empujando a los campesinos a una lucha desesperada por protegerlo mediante huelgas y manifestaciones. La empresa arenera, respaldada por la administración local, ejerce un poder económico abrumador, al punto de que, según los testimonios de los lugareños, “impone alcaldes, concejales y funcionarios”. Esta dinámica refleja una lucha desigual, reminiscente del mítico enfrentamiento entre David y Goliat, donde la comunidad resiste frente a un gigante respaldado por influencias corruptas.


Caleidoscopio De Normas Sociales Particulares E Identitarias


El recetario de normas sociales particulares e identitarias de la vereda son variopintas y singulares; dentro de las más llamativas se encuentran:


El “Matriarcado Absoluto” - Un Sistema Ginecocentrista


Un rasgo distintivo de la vereda Llano de la Virgen es la marcada dominación femenina. Hace algunos años, durante la pandemia, tuve la oportunidad de visitar este lugar y quedarme allí varios meses. En una reunión improvisada en la casa de doña Clemencia, un espacio que los lugareños llaman “tomadero” por ser un lugar de encuentro para compartir tragos, organicé un grupo de enfoque con unas 20 a 30 personas. Les pregunté directamente: “¿Aquí quién manda, los hombres o las mujeres?”. La respuesta fue una carcajada colectiva, seguida de un coro casi unánime: “¡Las mujeres!”.


Las mujeres presentes, más de doce, afirmaron con seguridad: “Aquí mandamos nosotras”, “En la vereda se hace lo que decimos” y “Las mujeres somos las que decidimos”. Al buscar la confirmación de los hombres, entre 12 y 15 presentes, estos asintieron sin dudar: “Aquí mandan ellas”. Uno de ellos bromeó: “Nosotros somos los del mercado”, mientras otro añadió: “Ellas deciden ¿En qué y cómo se gasta el dinero?”.


Durante mi estadía, pude comprobar que el control femenino en la vereda es innegable. Aunque se hable de un supuesto patriarcado, la realidad es que, en esta comunidad, las mujeres dominan las esferas cotidianas de la vida, que son, en última instancia, las más relevantes. Los hombres toman decisiones en asuntos específicos que requieren fuerza física o habilidades tradicionalmente delegadas a ellos, como cargar bultos al tractor, determinar la cantidad de siembra o negociar los precios de los cultivos. Sin embargo, estas responsabilidades son delegadas por las mujeres, quienes prefieren evitar conflictos o tareas que consideran secundarias. Al final, la mayoría de los hombres entrega el dinero producto de su trabajo a las mujeres para que lo administren, ya que ellas se encargan de las compras y la gestión del hogar, lo que resulta más práctico.


Cuando indagué sobre los roles de género, la respuesta fue unánime: los hombres trabajan en el campo bajo el sol y la lluvia, proveyendo el sustento, mientras las mujeres se ocupan del hogar y la crianza. Al preguntar si esta dinámica de “proveedor” no les parecía machista o patriarcal, las mujeres negaron rotundamente. “Eso no es opresión”, aclararon, “una cosa es que el hombre provea y otra muy distinta es que mande en la casa”. Explicaron que la función principal del hombre es ser proveedor, un atributo que valoran profundamente. Por eso, muchas prefieren hombres con recursos económicos o una mejor posición social (hipergamia). Las tareas duras, como trabajar en el campo, se las dejan a ellos, ya que consideran que las labores del hogar —como barrer o cocinar— son mucho más sencillas y menos exigentes.


Al preguntar si se consideraban feministas, la respuesta fue contundente: “No, eso es cosa de las mujeres de la ciudad”. Según ellas, los debates sobre feminismo o igualdad no tienen relevancia en el campo, donde la dinámica es distinta. Cuando les pregunté si querían igualdad material entre hombres y mujeres, respondieron que no, porque la situación actual las favorece. “Si hubiera igualdad, nos tocaría trabajar en el campo al sol y al agua, cargar bultos pesados y enfrentar los problemas como ellos”, explicaron. En cambio, los hombres tendrían que asumir tareas domésticas más fáciles. Una de las mujeres resumió: “La gracia de tener hombres es que trabajen por nosotras. Si nos toca trabajar igual que ellos, no tiene sentido”. En síntesis, en esta comunidad, los hombres son vistos como los “burros de carga”, mientras las mujeres se dedican a labores más arduas, lo que configura un sistema que, evidentemente las privilegia.


En caso de conflictos, los lugareños tienden a posicionarse a favor de las mujeres, especialmente de sus madres; las familias se agrupan por línea matriarcal - madre, abuela, bisabuela, tatarabuela (en algunos casos) - más nunca en línea patriarcal, los descendientes paternos viven en distan lugares mientras que todos los descendientes maternos viven en la misma casa o muy cerca; otro rasgo muy distinto es que las abuelas comunes de una familia suelen ser muy amigas mientras que hay cierta distancia entre los abuelos comunes de una misma familia; la persona con más autoridad en la familia es la mujer más anciana que conecta la línea matriarcal de la familia. 


En conclusión, el dominio femenino en la vereda es absoluto, especialmente en la crianza, donde la figura de la madre genera un respeto profundo que supera al del padre. Además, al administrar el dinero, las mujeres consolidan su poder matriarcal, perpetuando esta dinámica. La división del trabajo no beneficia a los hombres, sino a las mujeres, quienes eligen quedarse en el hogar por ser una tarea más sencilla, mientras delegan a los hombres los trabajos más duros en el campo. Para ellas, la igualdad no tiene sentido, ya que implicaría renunciar a su posición de privilegio. Si un hombre no cumple como proveedor, lo reemplazan por otro con mejor capacidad económica o posición social (hipergamia) o, en casos extremos, optan por quedarse solas, aunque esta última opción es poco común.


Cultura Del Trabajo En El Campo


En la vereda Llano de la Virgen, las costumbres relacionadas con el trabajo agrícola están profundamente arraigadas y se cumplen con rigor. Una de estas tradiciones, con fuerza de ley no escrita, es proporcionar refrigerio a los trabajadores dos veces al día: uno en la mañana, alrededor de las 9:00, y otro en la tarde, cerca de las 4:00. En ocasiones, el empleador elige el refrigerio, mientras que en otras lo hace el trabajador. Durante los fines de semana (viernes, sábado o domingo), es normal que el refrigerio consista en cerveza fría o “amarga” acompañada de una empanada o, en algunos casos, pan.


Otra práctica habitual es garantizar un almuerzo a los trabajadores, con un descanso de entre una y dos horas. La jornada laboral en el campo comienza a las 7:00 de la mañana y finaliza a las 5:00 de la tarde, sin trabajo nocturno, ya que las labores agrícolas se realizan exclusivamente de día.


Cuando el número de trabajadores es considerable (al menos veinte), el empleador organiza un “convite”, una tradición que consiste en preparar una olla comunitaria en el lugar de trabajo. Durante el día, se ofrecen refrigerios frescos, siendo la “chicha” —una bebida tradicional de maíz típica de la región— la más común. Esta bebida, considerada energizante, se cree que ayuda a los trabajadores a sobrellevar las duras condiciones del campo, por experiencia sé que su consumo imprudente puede producir diarrea y malestar estomacal.


En los fines de semana, es costumbre —aunque no obligatoria— ofrecer tamales. Sin embargo, en fechas especiales, como fin de año, se espera que el empleador proporcione lechona o “pastel”, un plato similar a la lechona, pero preparado con arroz, diversas carnes (como pollo, en lugar de cerdo) y arvejas. Esta distinción refleja la riqueza gastronómica y cultural de la zona.


En cuanto a las necesidades fisiológicas, dado que no existe alcantarillado en la vereda ni en los campos, los trabajadores buscan un lugar baldío o con abundantes árboles para hacer sus necesidades. Con un machete, excavan un pequeño hoyo en el suelo, que luego cubren con tierra. Para señalar el lugar utilizado, colocan una piedra grande o varias pequeñas en forma de círculo o estacas asegurándose de que otros elijan una zona distinta. En lugar de papel higiénico, se utilizan piedras redondeadas o hojas de árboles, que también se entierran, en un enfoque práctico y ecológico adaptado a la falta de infraestructura y comercios en la región. Por esta razón, el machete es una herramienta indispensable para el campesino.


Algunos han optado por construir pozos sépticos, pero debido a los altos costos de construcción y a lo alejado que están algunos lugares de trabajo en el cerro, son pocas las viviendas y minifundios que cuentan con este sistema. 


El trabajo agrícola en Llano de la Virgen es realizado casi exclusivamente por hombres, pero esto no responde a un sistema patriarcal, sino a una dinámica impuesta por las propias mujeres de la vereda, en lo que podría considerarse una reafirmación del matriarcado. Al indagar sobre la ausencia de mujeres en el campo, tanto hombres como mujeres explicaron que las labores agrícolas son extremadamente exigentes debido a las condiciones climáticas —temperaturas cercanas a los 40 °C y lluvias frecuentes— y al terreno agreste. Las mujeres señalaron que los cólicos menstruales, considerados incapacitantes, dificultan estas tareas, ya que en el hogar pueden descansar cuando lo necesitan, algo imposible en el campo.


Además, existe una creencia arraigada en la región de que la sangre menstrual puede dañar ciertos cultivos, como el algodón, especialmente durante la cosecha. Aunque esta idea no ha sido verificada empíricamente, es una norma cultural ampliamente aceptada. Asimismo, las mujeres expresaron preocupación por el riesgo de atraer animales salvajes, como pumas o tigrillos, debido al olor de la sangre menstrual, un peligro real en áreas remotas como cerros o selvas. Por estas razones, las mujeres han decidido que los hombres asuman las labores agrícolas, mientras ellas se encargan de tareas domésticas.


Finalmente, las mujeres de la vereda indicaron que no les preocupa que los hombres administren una pequeña parte del dinero ganado, siempre que provean lo necesario para el hogar y entreguen la mayor parte de sus ingresos para cubrir las necesidades diarias. Esta dinámica refleja un desequilibrio entre las responsabilidades de ambos géneros, profundamente influenciado por las tradiciones y el entorno matriarcal de la vereda Llano de la Virgen.


Las “Tomatas” - Círculos De Convivencia Masculina


En la vereda Llano de la Virgen, los espacios destinados al consumo de cerveza son conocidos popularmente como “tomaderos”. Estos lugares, claramente diferenciados dentro de la geografía de la vereda, se encuentran estratégicamente ubicados en la entrada, junto a la carretera principal que conecta la cabecera municipal de Coello con la autopista de doble calzada que va desde Bogotá hasta Ibagué.


Los “tomaderos” suelen estar muy próximos, o incluso coinciden, con los “bailaderos”, espacios dedicados al baile y la socialización. Esta ubicación no es casual: se sitúan en un punto estratégico en la salida de la vereda, paso obligado para quienes descienden de los cerros y se dirigen hacia Chicoral, Girardot o El Espinal, lo que los convierte en un lugar de encuentro clave para los habitantes y visitantes.


La dinámica consiste, como en la mayoría de los pueblos, en un “círculo de amigos” que departen cerveza y hablan de diversas cosas que solo tienen sentido para ese pequeño grupo; la bebida más tomada es la cerveza nacional y como dice la canción “no me dé trago extranjero, que es caro y no sabe bueno” (Rafael Godoy - Soy Colombiano). Es común que algunas mujeres se acerquen a estos grupos para que “les gasten” a veces solamente por compañía, otras tantas, con un trueque por “favores sexuales” sin que esto implique que se dediquen a este oficio. 


El “Conquiste” O “Levante” Cortejos Y Rituales De La Seducción Adolescente Y Juvenil


En la vereda Llano de la Virgen, las dinámicas de cortejo varían según la edad de los participantes, pero comparten ciertas normas culturales. El escenario principal para el cortejo son los “bailaderos”, espacios destinados al baile y la socialización, donde se celebran los “bailoteos” los viernes y sábados, y ocasionalmente los domingos, siempre que el lunes sea festivo. Estos bailaderos, ubicados en una zona específica de la vereda, reúnen a la población campesina de diversas veredas cercanas para bailar y compartir bebidas, principalmente cerveza. El vallenato es, sin duda, la música preferida, aunque en los últimos años ha ganado popularidad la música popular. En contraste, géneros como el rock, el rap o el hip-hop son prácticamente inexistentes, y la salsa se escucha muy raramente.


Una norma cultural arraigada en la vereda es que “el hombre invita” como parte del cortejo. Es el hombre quien ofrece una bebida (generalmente cerveza o gaseosa) y propone el baile, mientras que la mujer decide si acepta o no. El cortejo suele desarrollarse durante el baile, momento en el que se expresan proposiciones amorosas o sexoafectivas. Las mujeres, lejos de ser pasivas, desempeñan un rol activo en estas dinámicas, ya que muchas asisten a los bailaderos con la intención de “levantar” o conquistar hombres, lo que refleja una dinámica social donde ellas ejercen un papel dominante en las interacciones amorosas.


El piropo es una práctica común y bien recibida en la vereda. Al consultar a las mujeres si lo consideraban acoso, respondieron que no, sino que lo ven como un cumplido que valoran y disfrutan. Una de ellas comentó: “Uno no se arregla tanto para nada; uno se arregla para que le digan que está bonita, para que le echen piropos”. Esta perspectiva contrasta notablemente con las lógicas urbanas, como las de Bogotá, donde el piropo callejero a menudo se percibe como acoso. Las mujeres de la vereda señalaron que estas dinámicas urbanas, asociadas a ciertos movimientos feministas, no reflejan sus realidades ni prioridades, ya que en el ámbito rural el piropo es considerado un halago merecido y culturalmente pertinente.


En cuanto a las interacciones sociales, es habitual que las mujeres y los hombres jóvenes acudan a los bailaderos en grupos. Estos grupos tienden a “armonizarse” en número, de modo que, por ejemplo, un grupo de cuatro hombres buscará conectar con un grupo de cuatro mujeres para que todos tengan pareja durante la noche, facilitando encuentros que pueden derivar en relaciones sexuales casuales. Según un testimonio masculino, el método anticonceptivo más común en la vereda es el coitus interruptus o eyaculación extracorporal, ya que el acceso a preservativos es limitado debido a que la farmacia más cercana está en El Espinal o en Chicoral, a más de una hora en moto. Por ser un tema delicado, no se profundizó más en esta cuestión, pero esta práctica es la más plausible dadas las circunstancias locales.


Resabios Identitarios


El recetario de costumbres y creencias en la vereda Llano de la Virgen es rico y folclórico. Por ejemplo, una práctica común para evitar visitas no deseadas consiste en colocar una escoba boca arriba detrás de la puerta. Esta señal indica al visitante que el anfitrión no desea recibir compañía ese día, una tradición que refleja la sutileza en la comunicación no verbal de la comunidad. Las escobas utilizadas para este propósito, y para la limpieza en general, se elaboran con una planta local conocida como “mata de escoba”. Esta maleza, similar en apariencia a la yerbabuena, pero sin su aroma característico, es recolectada específicamente para este fin.


Por otro lado, en el sector de “La Arenosa”, alrededor de las 4:00 de la tarde, es habitual que los habitantes visiten la quebrada Chaguala para refrescarse o socializar. En contraste, en el resto del Llano de la Virgen, que está más cerca del río Coello, no es común que las personas se bañen allí, salvo los domingos en la mañana, cuando quienes viven en las inmediaciones aprovechan para hacerlo en los famosos “paseos de olla”. Esta diferencia resalta las dinámicas propias de cada vereda y su relación con los cuerpos de agua cercanos.


Entre las mujeres mayores persiste la creencia de que cultivar plantas de jardín, especialmente flores, podía "impedir" que las mujeres se casaran. Esta idea resulta peculiar, ya que en la actualidad la mayoría de los hogares en la región se forman por uniones maritales de hecho, basadas en el mutuo acuerdo. Antiguamente, el matrimonio formal era una práctica muy valorada y esperada, pero con el tiempo ha caído en desuso.


En la actualidad, la unión marital de hecho es la forma más común de emparejamiento en la vereda. Como habitante de la zona, no he conocido casos de parejas unidas por matrimonio civil o religioso; en cambio, todas optan por "juntarse a vivir" de común acuerdo. Este tipo de unión no requiere escrituras públicas ni rituales de formalización, ya que la voluntad de ambas partes es suficiente para consolidar la relación.


 

Fútbol Como Deporte Unificador


En la vereda, el deporte más popular es el fútbol, que reúne a la comunidad cada viernes y sábado por la tarde en la cancha del pueblo, ubicada junto a la escuela municipal. Esta escuela, conocida anteriormente como “Escuela Rural Mixta Llano de la Virgen”, fue renombrada a principios del siglo XXI como “Escuela Carlos Lleras Restrepo” en honor al expresidente colombiano.


El lugar cuenta con dos canchas: una de microfútbol de 15 x 30 metros y otra de fútbol de 100 x 70 metros, bien mantenida y cubierta de césped, que ofrece un espacio ideal para la práctica deportiva. Entre los jugadores más destacados de la región, sobresalen los hermanos gemelos conocidos como “los Campistas”, quienes dejaron su huella en esta cancha. Además, por este escenario han pasado figuras reconocidas del fútbol nacional, como Dayro Mauricio Moreno Galindo, nacido en El Espinal, muy cerca de Coello, Tolima.


Cultura Del Trueque


El trueque es una práctica habitual en la región, especialmente con alimentos no perecederos. Por ejemplo, es común intercambiar pescado fresco por frutas. En las veredas, los pescadores, claramente reconocidos en su oficio, venden su producto en las plazas de Girardot y Chicoral. Aquellos que no logran vender lo truecan por otros alimentos necesarios.


Asimismo, el intercambio de insumos agrícolas es frecuente, particularmente de abonos o pesticidas sobrantes que no se usarán. Sin embargo, existe una norma implícita en el trueque: los intercambios deben ser entre elementos de la misma naturaleza, es decir, alimentos por alimentos o insumos por insumos. No se acostumbra a mezclar categorías, como cambiar alimentos por ropa, ya que los trueques se mantienen dentro de una misma línea de productos.


El trueque de trabajo también es una práctica común. Por ejemplo, una persona puede trabajar para otra con el acuerdo de que esta le devuelva el favor con trabajo equivalente. Esto ocurre especialmente cuando ninguna de las partes puede pagar un jornal, y suele darse entre jornaleros que se reconocen mutuamente como tales. En este caso, el intercambio es de trabajo por trabajo, fortaleciendo los lazos de cooperación en la comunidad. Durante mi estancia en pandemia, tuvimos oportunidad de permutar diversos alimentos que no lograron venderse por la coyuntura de la situación; en nuestra caso intercambios frutas por carne de res, a veces de cerdo, pollo o huevos, otras veces por condimentos y arroz; hubo una colaboración mutua de la comunidad en este sentido durante este contexto. 


Jerga Característica


  1. Altiramente: Término usado para enfatizar o exagerar una crítica negativa hacia alguien. Ejemplos: “Altiramente no sirve para nada”, “altiramente le quedó grande” o “altiramente no supo”. Se emplea como un intensificador coloquial en expresiones despectivas.

  2. Guambito: Palabra que designa de manera genérica a un niño o niña, sin distinción de género.

  3. Calambuco: Se refiere a un recipiente para transportar agua, comúnmente asociado a envases de plástico reciclados. El “calambuco pequeño” tiene una capacidad de 4 litros, a menudo es la reutilización de los envases del veneno o abonos agricolas de color blanco, mientras que el “calambuco grande” es de 20 litros.

  4. Pajuelo: Describe a una persona mentirosa, tramposa o charlatana, que engaña o exagera en su discurso.

  5. Cacharrear: Término común en Colombia, según el diccionario de colombianismos, que significa aprender mediante la práctica, a menudo por ensayo y error. Es frecuente escucharlo en el refrán “echando a perder se aprende”.

  6. Desguarambilado / Descachalandrado: Se usa para describir a alguien que descuida su apariencia personal, como no bañarse, no afeitarse o vestirse mal, o que mantiene sus pertenencias en mal estado, deterioradas o sin cuidado, dejándolas “pudrirse” por falta de mantenimiento.


Gastronomía Popular


  1. Tamal Tolimense: Este plato consiste en una masa de arroz blanco condimentada con arvejas, combinada con carnes y envuelta en hoja de plátano o cachaco, que aporta un característico sabor amargo. A diferencia del tamal bogotano, el tolimense no incluye papa ni zanahoria, ya que estos son tubérculos de tierra fría, ni utiliza masa de maíz ni de arroz de sopa (grano más económico). La receta tolimense incorpora gallina fresca, un trozo de cerdo que añade una “grasita” distintiva, carne de res y, ocasionalmente, huevo. La preparación requiere que la masa se elabore con uno o dos días de antelación, y todas las carnes deben estar cocidas antes de envolverlas en la hoja, cuya geometría es clave para el armado. En contraste, el tamal bogotano suele usar hoja de banano (de sabor dulce), pollo de concentrado y masa cruda por razones de “economizar costos”, lo que afecta su sabor final.

  2. Envuelto de Maíz: Este plato consiste en una masa de maíz envuelta en la propia hoja de la mazorca. Existen dos variantes principales: en el sector de “La Arenosa”, específicamente en “El Rincón de los Perros”, predomina el “envuelto salado”, relleno de queso costeño o cuajada; mientras que en el Llano de la Virgen, cerca del río Coello, se prefiere el “envuelto dulce”, que lleva bocadillo y, en ocasiones, leche en la masa para realzar el sabor del bocadillo.

  3. Insulso de Plátano: Preparado con una masa de plátano, cachaco o banano, este plato se envuelve en hoja de plátano y se cocina al horno sin agua hasta que adquiere un color dorado y una textura crujiente. Los lugareños buscan que quede “un poquito quemado” para disfrutar de las “costras”, pequeñas quemaduras que añaden sabor. El tiempo de cocción, calibrado por la experiencia, es de aproximadamente 45 minutos.

  4. Sancocho de Gallina: Un plato tradicional en toda Colombia, pero con particularidades regionales. La gallina se adoba y sala el día anterior para intensificar su sabor. A diferencia del sancocho bogotano, no se usa zanahoria, aunque la papa es opcional. El “ahogado” o “condimento” se prepara friendo primero cebolla larga, seguida de ajo, pimentón, cebolla cabezona y tomate. La gallina se cocina al vapor inicialmente, sin agua, hasta que adquiere un color ocre característico; luego se añade agua y los ingredientes restantes (plátano, yuca, arracacha, papa, auyama) en orden según su tiempo de cocción, ya que cada uno “ablanda” a diferentes temperaturas. Este método evita que algunos ingredientes se deshagan o queden crudos.

  5. Viudo de Pescado: Este caldo de pescado se distingue por su método de preparación; el “ahogado”, contiene los mismos condimentos que el sancocho de gallina (cebolla larga, ajo, pimentón, cebolla cabezona, tomate). Sin embargo, el pescado se añade al final, justo después de la papa, debido a su textura blanda y menor tiempo de cocción. Esto evita que se deshaga en el caldo. Los pescados más usados son la mojarra negra, cultivada en la laguna artificial de “La Arenera” (con ejemplares que superan la libra), el bocachico y el nicuro del río Coello, y ocasionalmente la “Cucha” del río Magdalena, cerca de Girardot.

  6. Lechona Tolimense: Este plato emblemático consiste en un cerdo relleno con su propia carne desmenuzada, mezclada con una masa de arroz blanco y arvejas, similar a la del tamal. A diferencia de la lechona bogotana, la tolimense no incluye pollo y usa solo cerdo, aunque puede complementarse con carne de res. La preparación comienza con el sacrificio del cerdo dos o tres días antes. La masa, ya cocida, se introduce en el animal, que se hornea durante unas tres horas, dependiendo de su tamaño (medido en arrobas, desde 2 hasta 5). En Bogotá, en cambio, se suele usar masa cruda para reducir costos, lo que afecta el sabor.

  7. Pastel de Carnes: Similar a la lechona, pero sin cerdo entero, este plato es un preparado de arroz con arvejas y una mezcla de carnes (generalmente cerdo, res y pollo) a diferencia de la lechona se puede introducir chicarron y chorizo aunque esta alternativa es opcional. Se cocina en una bandeja al horno, comúnmente cubierta con papel aluminio, lo que le da una textura y presentación únicas.


Conclusión


La justicia campesina en Llano de la Virgen es un sistema normativo dinámico que responde a las necesidades de una comunidad marcada por la agricultura, la posesión de la tierra y la exclusión estatal. Centrada en la propiedad privada, pero también en la convivencia, esta práctica combina conciliación inter-partes, sistemas probatorios basados en indicios y una interacción ambivalente con el Estado. Desde las perspectivas de Ardila Amaya, Ardito Vega, Castro Herrera y Villamil Gómez, la justicia campesina emerge como una forma de resistencia, autonomía y reparación simbólica que desafía las estructuras de poder y fortalece el tejido social. En el contexto pos-Acuerdos de Paz, estas prácticas son esenciales para la construcción de paz territorial y la defensa de los derechos campesinos, subrayando la necesidad de reconocer y fortalecer sus sistemas normativos en el marco del pluralismo jurídico.


La propiedad privada, especialmente la tierra, es el eje de la justicia campesina, reflejando la economía agraria y los valores de posesión de la comunidad. Los conflictos se resuelven mediante la conciliación interpartes, respaldada por la presión familiar o comunitaria y, en casos extremos, por la amenaza de fuerza. El sistema probatorio, aunque informal, es eficiente gracias al conocimiento mutuo y la lógica deductiva de los lugareños. Estas prácticas, arraigadas en la tradición, coexisten con una interacción limitada con el Estado, destacando la autonomía y adaptabilidad de la justicia comunitaria.


Experiencia De Negociación De Conflictos En Las Vereda La Arenosa Y Llano De La Virgen, Municipio De Coello, Tolima

Experiencia De Negociación De Conflictos En Las Vereda La Arenosa Y Llano De La Virgen, Municipio De Coello, Tolima


Cristian Beltrán Barrero


Introducción


En este ensayo analizo las dinámicas de justicia campesina en las vereda de la Arenosa y Llano de la Virgen, municipio de Coello, Tolima, desde una perspectiva crítica que integra procesos colectivos e intersubjetivos de resolución de conflictos, las normas sociales que configuran la identidad comunitaria, y el arraigo cultural y territorial de sus habitantes. Como miembro de la comunidad, mi enfoque combina la experiencia personal con testimonios de familiares, amigos y vecinos, enriqueciendo el análisis con una mirada íntima y contextual. La justicia campesina, entendida como un sistema normativo autónomo, refleja la resistencia de las comunidades rurales frente a la exclusión estatal y las dinámicas de poder capitalistas, al tiempo que encarna valores de equidad, solidaridad y pertenencia. En este trabajo buscó documentar estas prácticas y reflexionar sobre su relevancia en la construcción de autonomía y justicia social en contextos rurales colombianos.


Sección Primera: Contexto 


  1. Ubicación Geográfica De La Experiencia. 


La experiencia se ubica en Las veredas de la Arenosa y Llano de la Virgen, del municipio de Coello, ubicado en el centro del departamento del Tolima (4°17’ N, 74°54’ O), limita con Cundinamarca y mantiene una relación funcional con municipios como El Espinal, Flandes, Girardot e Ibagué. Su estratégica posición geográfica facilita la conectividad regional, consolidándose como un nodo agrícola y turístico. La economía local depende principalmente de árboles permanentes como la ciruela Spondias purpurea y cultivos transitorios como algodón, sorgo, maíz, yuca, plátano y cítricos, complementada por actividades ganaderas, mineras a pequeña escala y el complejo petrolero de Gualanday.


  1. Cobertura De La Administración De Justicia En El Territorio En El Que Está Localizada La Experiencia.


En Coello existe un único juzgado promiscuo municipal ubicado en la cabecera municipal que atiende toda clase de asuntos sujetos a la justicia ordinaria; está adscrito al circuito de Ibagué y finalmente al tribunal del Tolima. Los conflictos que requieren una administración de justicia especializada son enviados a otros municipios, por ejemplo, el juzgado de familia más cercano se ubica en el Espinal y el juzgado administrativo más cercano se ubica en Ibagué. 


Existen instituciones de MASC como la personería municipal, en sustitución de la defensoría del pueblo y de la veeduría municipal, hay una fiscalía, una comisaría de familia y una inspección de policía con poderes cuasi judiciales atribuidos por la misma comunidad; también hay un registro público (CATASTRO) y una sede del instituto Agustín Codazzi de vital importancia pues allí los campesinos registran los “mapas” de sus tierras, lo que según las creencias locales, “los acreditan como dueños”. 


  1. Tipos De Administración De Justicia Reconocibles. 


Además de la justicia ordinaria, en tutela del único juzgado promiscuo que existe en el municipio, no hay más formas de administración de justicia estatal reconocibles, pero si hay conciliadores en derecho que hacen parte de los MASC como la comisaría de familia, la personería, la fiscalía y la inspección de policía y en la práctica (el derecho viviente) los campesinos tramitan una gran cantidad de conflictos sin que estos tengan que ser homologados o avalados por la justicia estatal, que es finalmente el objetivo de este trabajo. 


En este orden de ideas, para analizar las dinámicas de la justicia comunitaria campesina en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen, ubicadas en el municipio de Coello, Tolima fue necesario plantear un enfoque estructurado en el que incluí los siguientes pasos:


  1. Identificación De Los Tipos De Justicia: En el contexto de las veredas estudiadas, se reconocen dos formas principales de justicia:

    1. Justicia Formal O Estatal: Regida por las normas, procedimientos e instituciones del sistema judicial colombiano, caracterizada por su estructura legal y burocrática, que es lo que he estudiado a lo largo de mi carrera de Derecho. 

    2. Justicia Comunitaria Campesina: Propia de la comunidad, basada en normas sociales, costumbres y prácticas locales que reflejan los valores y dinámicas de las veredas, que es lo que estoy estudiando y analizando en este trabajo.

  2. Diferenciación Entre Ambos Sistemas: Como el objetivo es delimitar las características, alcances y limitaciones de cada tipo de justicia, esto incluye analizar, a partir del estudio de casos y de los casuística analizada, aspectos como la accesibilidad, los procedimientos, los protocolos probatorios, los sistemas de denuncia y el impacto en la resolución de conflictos, con el fin de comprender la forma en la que operan en contextos rurales y sus principales diferencias.

  3. Descripción De Los Tipos De Casos Resueltos: Se identifican y describen los principales tipos de conflictos del sistema de justicia estudiado que es la justicia comunitaria campesina en las veredas, destacando las particularidades de los casos manejados por la justicia comunitaria (como hurtos, invasión de tierras o conflictos interpersonales) frente a aquellos que suelen escalar al sistema estatal (como delitos graves o casos que requieren intervención formal).


  1. Accesibilidad A Los Servicios De Justicia. 


El único juzgado promiscuo del municipio de Coello se encuentra en la cabecera municipal, relativamente cerca de las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen, dado que estas son fronterizas con el casco urbano. El principal medio de transporte es la motocicleta, seguida de la bicicleta, lo que facilita el desplazamiento hacia la cabecera. En teoría, la accesibilidad a las instancias judiciales estatales es viable, y los habitantes de estas veredas hacen uso frecuente de ellas, especialmente en procesos de conciliación y trámites administrativos.


Entre los mecanismos estatales más utilizados, en orden de relevancia, se encuentran:


  1. Inspección de Policía: Goza de gran confianza y credibilidad en la comunidad, liderada por Piedad Zarta, una abogada local a quien se le atribuyen funciones judiciales. La comunidad le ha otorgado poderes para resolver conflictos, incluyendo la declaración de servidumbres, una práctica contraria a la ley de conformidad a sus competencias (costumbre contra legem), pero legitimada localmente. Zarta actúa en muchos casos como un juez de paz (sin serlo, obviamente) interviniendo en diversos tipos de conflictos y tomando decisiones con autoridad reconocida por los campesinos.

  2. Comisaría de Familia: Gestiona un alto volumen de casos, asumiendo en ocasiones funciones que corresponden a un juez de familia. La comunidad le otorga un amplio reconocimiento y poder para resolver disputas, especialmente en temas familiares pero ocasionalmente se han resuelto por medios de autocomposición pero bajo su tutela, temas que desbordan su competencia.

  3. Personería Municipal: Funciona como un sustituto de la Defensoría del Pueblo y la Veeduría Municipal simultáneamente. Los campesinos la utilizan como una especie de “consultorio jurídico”, donde reciben asesoría para redactar demandas, contestaciones, contrademandas y otros documentos legales. La personera es percibida como una abogada al servicio de la comunidad.


Por otro lado, algunas instancias estatales están desacreditadas debido a su percibida ineficiencia y negligencia:


  1. Fiscalía: Es vista como una entidad ineficaz, ya que la única fiscal del municipio rara vez resuelve casos. La comunidad tiene una percepción negativa de su desempeño, considerándola como poco comprometida y con escasa contribución al bienestar local además del alto grado de impunidad y del elevado número de archivo de casos. 

  2. Alcaldía Municipal: Aunque muchas controversias tienen una naturaleza jurídica, suelen resolverse desde la esfera política. Los actores políticos ejercen una fuerte influencia en las dinámicas locales, evidenciando que el ámbito jurídico no está completamente separado de la política, como podría asumirse desde contextos urbanos como Bogotá, al contrario, existe una simbiosis evidente y perjudicial para la convivencia social. En la práctica, muchas controversias judiciales entre los habitantes de la región están influenciadas por la acción política, dominada por el clientelismo y la corrupción.


  1. Barreras De Acceso a La Justicia. 


Como ya se dijo, el único juzgado promiscuo del municipio de Coello se ubica en la cabecera municipal, a una distancia relativamente corta desde las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen, que son colindantes con el casco urbano. El principal medio de transporte es la motocicleta, seguida de la bicicleta, lo que facilita el desplazamiento hacia la cabecera. Sin embargo, la accesibilidad a la justicia estatal enfrenta barreras significativas que van más allá de la distancia geográfica. Estas barreras, identificadas por la comunidad, son las siguientes:


  1. Limitaciones Económicas: Los habitantes perciben que interponer una denuncia o participar en un proceso judicial implica costos significativos, como gastos de transporte, honorarios o trámites administrativos. Esta percepción desincentiva el acceso a las instancias estatales, especialmente en una población con recursos económicos limitados.

  2. Tiempos Procesales Prolongados: Los campesinos han constatado, por experiencia, que los procesos judiciales, ya sean denuncias, conciliaciones, querellas o demandas, son excesivamente demorados, pudiendo extenderse por varios años. Esta lentitud genera desmotivación y desconfianza hacia el sistema judicial, disuadiendo a los habitantes de recurrir a él.

  3. Analfabetismo Jurídico: La mayoría de la población enfrenta un desconocimiento significativo de los procedimientos y conceptos jurídicos, agravado por niveles educativos limitados. Muchos habitantes apenas saben leer y escribir, lo que dificulta su capacidad para comprender términos legales complejos o realizar trámites como interponer quejas, peticiones, reclamos, querellas o demandas. Esta falta de capital cultural representa una barrera crítica para ejercer el derecho fundamental al acceso a la justicia.


Estas tres limitaciones —económicas, temporales y de conocimiento— constituyen los principales obstáculos que enfrentan los habitantes de La Arenosa y Llano de la Virgen para acceder a la justicia estatal, evidenciando una brecha significativa entre los derechos formales y su ejercicio efectivo en estas comunidades campesinas.


Sección Segunda: Conflictividad


  1. Tipos De Conflictos De Mayor Presencia. 


La Propiedad Privada Como Eje Central De La Justicia Campesina


En las comunidades rurales investigadas, la propiedad privada, especialmente la tierra, es el núcleo de las dinámicas de justicia comunitaria. La mayoría de los conflictos y procesos de resolución giran en torno a este concepto, reflejando la economía agraria y la idiosincrasia de los campesinos. En este ensayo analizo los tipos de conflictos más comunes, la importancia de la posesión, los mecanismos de conciliación y los sistemas probatorios propios de estas comunidades.


En Llano de la Virgen, la justicia campesina gira principalmente en torno a la propiedad privada, especialmente la tierra, debido a la economía agrícola basada en cultivos como la ciruela (Spondias purpurea), el limón y otros frutales. La justicia comunitaria en la vereda se activa principalmente para resolver disputas relacionadas con la propiedad privada, tanto de la tierra como de bienes muebles. Los conflictos más frecuentes incluyen:


  1. Linderos Y Amojonamiento: Disputas por límites territoriales.

  2. Invasión Con Fines De Usucapión: Ocupación de tierras para adquirirlas por posesión - prescripción adquisitiva de dominio.

  3. Obstrucción del usufructo: Restricciones al uso de la propiedad privada.

  4. Servidumbres: Conflictos por paso peatonal, vehicular, de animales o de agua, así como caminos reales.

  5. Hurtos Menores Y Abuso De Confianza: Robos de herramientas principalmente agrícolas, enseres domésticos, animales de granja, aves de consumo o frutas.

  6. Deudas: Préstamos o mercancías fiadas impagas.

  7. Uso Indebido De Tierras: Como hacer necesidades fisiológicas en predios ajenos.

  8. Infidelidad - Promiscuidad: Generalmente de mujeres.

  9. Rumores - Chismes: Situaciones con habladurías, calumnias e injurias, generalmente entre mujeres.


Aunque la mayoría de los conflictos se relacionan con la tierra, los hurtos menores y abusos de confianza (tomar prestado sin permiso) involucran bienes muebles, pero siguen enmarcados en la defensa de la propiedad privada. 


Posesión Y Tradición De La Tierra


Un rasgo distintivo de la región es la prevalencia de la posesión sobre la titulación formal. La mayoría de las tierras carecen de escrituras públicas, y el dominio se establece por posesión pública, notoria e ininterrumpida. Las transferencias se realizan mediante “cartas-venta” —documentos privados, a veces autenticados en notaría— o acuerdos verbales reconocidos por la comunidad. En las zonas montañosas, las tierras, originalmente baldíos, se ocuparon hace décadas, y los campesinos se reconocen mutuamente como propietarios sin necesidad de títulos. Este sistema, es similar al descrito por Boaventura de Sousa Santos como una economía de mercado local, prioriza la confianza y el reconocimiento colectivo sobre las formalidades legales. La titulación de estos baldíos, mediante títulos de adjudicación fue resultado de las constantes luchas de Orlando Fals Borda promotor de las ambiciosas reformas agrarias del post-frente nacional en Colombia.


En la región, la propiedad de la tierra rara vez se formaliza mediante títulos de dominio, ya que los campesinos priorizan la posesión pública, ostensible e ininterrumpida como prueba suficiente de propiedad. Esta práctica, motivada en parte por evitar el pago de impuestos, es profundamente respetada por la comunidad. El traslado de dominio se realiza mediante acuerdos verbales o documentos privados conocidos como “carta-venta”, que pueden o no autenticarse en notaría, pero que son reconocidos como válidos por los lugareños.


La economía local, basada principalmente en cultivos permanentes como la ciruela de tierra caliente (Spondias purpurea) y el limón castilla, junto con frutales menores (guayaba, mango, naranja) y cultivos transitorios (ajonjolí, sorgo, maní, yuca), depende de la tierra. Los minifundios, que rara vez superan las dos hectáreas, refuerzan la centralidad de la propiedad privada en la vida comunitaria. Como señala Boaventura de Sousa Santos, las normas campesinas reflejan un principio de mercado adaptado a las necesidades y valores del colectivo.


Sucesiones: Herencias Y Legados


En las comunidades rurales, prevalece la norma social de que las sucesiones, herencias y legados son, en su mayoría, intestados. Generalmente, los herederos del causante se reúnen en las denominadas “reuniones de hermanos” para acordar, mediante auto composición, la distribución amistosa de los bienes relictos. Sin embargo, cuando surgen desacuerdos, esta distribución puede tornarse conflictiva, lo que lleva a los involucrados a recurrir al poder judicial.


En cuanto a los legados, aunque el Código Civil colombiano establece que solo son válidos mediante testamento, en el ámbito rural es común que se transmitan de manera verbal, como expresión de “la última voluntad del occiso”. A pesar de que el Código General del Proceso (Ley 1564 de 2012) exige formalizar estas manifestaciones en escritura pública dentro de los 30 días posteriores al fallecimiento, en la práctica, basta con que el difunto haya expresado en vida frases como “le dejo esto a tal persona” para que la comunidad considere el legado válido. Esta tradición refleja un profundo respeto por la voluntad de los causantes, y todos los casos de legados conocidos en el contexto rural se rigen por esta costumbre.


Conflictos No Relacionados Con La Propiedad Privada


Cabe destacar que, pese a que la mayoría de los conflictos están relacionados con la propiedad, algunos reflejan dinámicas culturales, como la infidelidad o los rumores, que afectan la convivencia y son mediados por normas comunitarias. Solo se identificaron dos tipos de conflictos que no giran en torno a la propiedad privada, ambos vinculados a dinámicas sociales y de género:


  1. Infidelidad: Generalmente, mujeres que se involucran con hombres comprometidos.

  2. Difamación: Hablar mal de otras personas, especialmente entre mujeres.

  3. Muerte de animales de compañía: Como perros y gatos, generalmente por hurto de comida en los hogares, lo que subyace una responsabilidad de sus tenedores de alimentarlos debidamente. 


Estos casos son excepcionales y reflejan normas sociales específicas de la comunidad, pero son mucho menos frecuentes que los conflictos por propiedad.


  1. ¿Cómo se gestionan los conflictos en el territorio?


La Conciliación Interpartes Como Pilar De La Justicia Campesina - Requisito De Procedibilidad


Un rasgo distintivo de la justicia campesina es la obligatoriedad de intentar una conciliación entre las partes antes de escalar el conflicto. Este proceso, conocido como “arreglar por las buenas”, sigue un procedimiento informal pero estructurado:


  1. Diálogo Directo: La parte afectada visita al presunto agresor en su hogar para discutir el problema y buscar una compensación o acuerdo. Este encuentro ocurre en el terreno del agresor, lo que refuerza la dinámica de respeto mutuo.

  2. Intervención Comunitaria O Familiar: Si el diálogo falla, se recurre a la familia, especialmente en conflictos intrafamiliares, dado que las familias suelen ser extensas (hasta 20 miembros viviendo juntos). En casos intrafamiliares, ambas familias pueden reunirse para mediar. La Junta de Acción Comunal, enfocada en asuntos colectivos como el acueducto o las fiestas locales, rara vez interviene en disputas individuales.

  3. Amenaza De Fuerza: Como último recurso, algunos campesinos recurren a amenazas verbales, como “dar machete” o “dar plomo” (usar armas de fuego), para presionar al agresor. Aunque estas amenazas suelen ser disuasorias y no se materializan, reflejan la importancia de proyectar autoridad.


En casos específicos, como los relacionados con conductas consideradas inmorales, los “consejos de mujeres” pueden intervenir, aunque son raros y se limitan a situaciones excepcionales.


Sistemas Probatorios En La Justicia Campesina: Eficiencia Sin Formalidades


El sistema probatorio de la justicia campesina es rudimentario pero efectivo, basado en indicios y en el profundo conocimiento que los lugareños tienen unos de otros. A diferencia de los sistemas judiciales estatales, carece de formalidades legales, pero es rápido, práctico y suele arrojar conclusiones acertadas. Los métodos incluyen:


  1. Observación De Comportamientos: Los campesinos detectan cambios en el comportamiento o rutinas de las personas, gracias a su convivencia cercana.

  2. Testimonios Indirectos: Declaraciones de testigos que afirman “haber visto” al sospechoso cerca del lugar o en fechas relevantes, aunque no necesariamente en el acto.

  3. Reputación e Historia Personal: Se considera si la persona ha sido señalada previamente por conductas similares.

  4. Evidencia Circunstancial: Por ejemplo, la aparición repentina de dinero u objetos en personas sin empleo, o la presencia de herramientas robadas en una casa, según relatos de terceros.

  5. Inspección Ocular Indirecta: Información obtenida por terceros sobre la ubicación de bienes robados.


Este sistema, que combina deducción, inducción e inferencias, demuestra la habilidad de los campesinos para resolver conflictos con recursos limitados, priorizando la lógica comunitaria sobre las formalidades legales.


  1. Existencia De Política O Estrategias De Prevención Del Conflicto. 


En el marco de la justicia comunitaria en las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen, en el municipio de Coello, Tolima, el Estado ofrece diversas instancias para la prevención del delito y la resolución de conflictos, las cuales se articulan principalmente a través de las juntas de acción comunal, que funcionan como el principal vínculo entre los habitantes y las instituciones estatales. Estas instancias incluyen:


  1. Inspección de Policía: Es la institución con mayor relevancia e influencia en la comunidad, asumiendo roles que trascienden sus funciones formales. La comunidad le otorga atribuciones cuasi judiciales, similares a las de un juez de paz (figura inexistente en estas veredas), lo que le permite mediar en conflictos y tomar decisiones con respaldo comunitario.

  2. Comisaría de Familia: Esta entidad desempeña un papel clave como conciliadora en una amplia gama de controversias, incluyendo asuntos que exceden su competencia legal, como herencias, sucesiones, legados, conflictos por propiedad privada, servidumbres y alimentos, entre otros. Su labor abarca tanto la resolución de disputas como la orientación a los lugareños.

  3. Fiscalía: A pesar de la percepción de ineficiencia que tiene en la comunidad, la fiscalía ha logrado mediar en algunos conflictos, principalmente relacionados con lesiones personales, amenazas, robos y riñas derivadas del consumo de alcohol, contribuyendo a la resolución de casos puntuales.

  4. Personería Municipal: Esta entidad actúa como una defensoría y veeduría municipal de manera simultánea, atendiendo una amplia variedad de conflictos y sirviendo como un espacio de conciliación. Los habitantes la utilizan como una fuente de asesoría jurídica gratuita, comparable a un consultorio jurídico universitario o un abogado de oficio, lo que refleja su importancia como recurso accesible para la comunidad.


  1. Tipología De Normas Sociales Relacionadas Con Los Conflictos. 


Las normas sociales que rigen la convivencia en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen reflejan los valores, prácticas y acuerdos comunitarios que regulan las relaciones entre los habitantes y el uso de los recursos. Estas normas, basadas en la costumbre y el consenso, son fundamentales en el marco de la justicia comunitaria campesina. A continuación, se presentan las principales normas organizadas por categorías:


Normas Sobre El Respeto A La Propiedad Y Los Recursos


  1. Respeto A Los Linderos: Está prohibido invadir terrenos ajenos, especialmente con fines de usucapión, así como correr o desbaratar cercas.

  2. Uso Adecuado De Los Lotes: No se permite realizar necesidades fisiológicas en terrenos vecinos, arrojar basura en lotes ajenos ni escarbar en la basura de otros.

  3. Protección De Cultivos Y Recursos: Está prohibido robar frutas o sembrar árboles en las servidumbres de paso (“pasadero”), ya que estas prácticas pueden ser intentos de apropiarse de espacios comunes.

  4. Restricciones Al Tránsito: No se permite pasar animales a través de lotes ajenos ni obstruir el usufructo de las tierras de los demás.


Normas Sobre El Cuidado De Animales


  1. Responsabilidad Con Los Animales: Los propietarios deben alimentar a sus animales para evitar que invadan propiedades vecinas en busca de comida. Si los animales no son alimentados y “hurtan” comida en otros lotes, la comunidad acepta que se utilicen trampas o veneno para controlarlos, aunque está prohibido matar animales de compañía por maldad o diversión.

  2. Prohibición de robo: No se permite robar animales de granja, como gallinas, de los vecinos.


Normas Sobre Relaciones Interpersonales Y Género


  1. Relaciones De Pareja: Se prohíbe involucrarse con personas casadas o comprometidas (no “gusanear” a la pareja de otro) y generar falsas expectativas en relaciones amorosas. Tanto hombres como mujeres deben cumplir con las promesas hechas en este contexto.

  2. Respeto Entre Mujeres: Está mal visto hablar de otras mujeres (sobre su apariencia, comportamiento o vida personal) o actuar de manera promiscua.

  3. Roles En El Cortejo: Tradicionalmente, el hombre asume los gastos y la iniciativa en el cortejo, mientras que la mujer decide si acepta un compromiso, sin que este sea obligatorio.

  4. Restricciones Culturales: Se tiene la creencia de permitir tener plantas de jardín si una mujer planea casarse por la iglesia, aunque esta norma no aplica en otros casos y ha caído en desuso, ya que la gran mayoría de hogares se conforman por unión libre.


Normas Sobre Transacciones Económicas Y Trueque


  1. Trueque: El trueque debe realizarse entre bienes de la misma naturaleza (alimentos por alimentos, insumos por insumos) y en proporciones equivalentes, medidas con herramientas como balanzas artesanales o un palo suspendido para comparar pesos. El valor comercial no se considera, solo la proporcionalidad.

  2. Compraventa De Inmuebles: Las transacciones de tierras se perfeccionan verbalmente con la entrega y toma de posesión, sin requerir formalidades legales. En algunos casos, se firma una “carta-venta” informal, raramente autenticada en notaría. Recientemente, ha surgido la práctica de grabar las compraventas en video con celulares.

  3. Ventas De Ganado: Se realizan “al ojo”, estimando el peso en arrobas, con acuerdo mutuo entre las partes.

  4. Restricciones Financieras: No se fía ni se presta dinero. Los pagos deben realizarse en efectivo, ya que plataformas digitales como Nequi o Daviplata no son aceptadas debido a la falta de acceso a internet en la región.


Normas Sobre Resolución De Conflictos


  1. Amenazas: Las amenazas, como “dar machete” o “dar plomo”, son tomadas muy en serio y tienen fuerza de ley en la comunidad. Sin embargo, amenazar sin intención de cumplir puede generar consecuencias negativas para quien lo hace.

  2. Conciliación previa como requisito de procedibilidad: Se permite la conciliación entre partes, sea cual sea la forma de compensación o de restablecimiento del daño, en este sentido se permite la compensación, la restauración del daño causado, la recompensa, la reciprocidad, el pago, el traspaso de la obligación, etcétera. 


Observaciones Generales


Estas normas reflejan un sistema de justicia comunitaria basado en el consenso y la tradición, adaptado a las condiciones socioeconómicas y culturales de las veredas. Muchas tierras carecen de títulos formales, obtenidos históricamente por ocupación de baldíos, lo que refuerza la importancia de acuerdos verbales y prácticas consuetudinarias. La falta de acceso a internet y la desconfianza hacia ciertas instancias formales también moldean estas normas, que buscan garantizar la convivencia y resolver conflictos de manera práctica y accesible para la comunidad.


  1. Alcances y Competencias De La Justicia Comunitaria Frente A Los Conflictos En El Territorio. 


En las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen del municipio de Coello, Tolima, los conflictos comunitarios reflejan las dinámicas sociales, culturales y legales de sus habitantes. A continuación, expongo los casos representativos que ilustran la forma en la que la comunidad resuelve disputas mediante la conciliación, la justicia comunitaria y, en ocasiones, la intervención del Estado. Estos relatos destacan la importancia de la tradición, la percepción de justicia y la interacción con las autoridades estatales.


Caso De Promiscuidad Y Expulsión Comunitaria


Un campesino de mediana edad (40-50 años) de nombre Mauricio, inició una relación con una joven de ciudad (20-30 años), quien se mudó a su casa en la vereda. La joven, descrita como atractiva, mantenía una vida sexual activa y, según los rumores, recibía múltiples visitantes masculinos mientras su pareja trabajaba en el campo. Este comportamiento alarmó a las mujeres de la comunidad, quienes consideraron que la conducta de la joven amenazaba la estabilidad de sus familias.


Tras reunirse, las mujeres decidieron que la joven no podía permanecer en la vereda y comunicaron su decisión al campesino. Inicialmente incrédulo, él terminó aceptando los testimonios de la comunidad. La sanción impuesta fue la expulsión de la joven, quien abandonó la vereda, y la pareja se separó. Actualmente, el campesino tiene una nueva relación con una mujer de edad similar, percibida como más respetuosa por la comunidad.


Este caso evidencia cómo las normas comunitarias, lideradas por las mujeres, priorizan la cohesión social sobre las decisiones individuales, utilizando la expulsión como medida extrema para proteger los valores colectivos.


Caso De Disputa Por Herencia E Invasión De Tierras


Una herencia intestada dejó a 11 hermanos como herederos de las tierras de su padre, Don Cristóbal, cuya viuda, Doña María Ilsa (86 años), reclamaba la totalidad de los bienes basado en tres argumentos: 


  1. Que era ella quien había obtenido esas tierras en vida, no el difunto Don Cristóbal 

  2. Que el difunto Don Cristóbal la había abandonado en sus últimos años, por lo tanto ya no tenían derecho a reclamar sus hijos y…

  3. Que ella tenía plena capacidad mental para decidir sobre sus bienes (para la fecha aún no se había aprobado la ley 1996 de 2019 que elimina la figura de la interdicción). 


Bajo estos pretextos, María Ilsa intentó vender las tierras, presuntamente sobornando a siete de sus hijos para obtener su apoyo, mientras cuatro se opusieron, defendiendo sus derechos hereditarios. La disputa llevó a una reunión familiar que no logró conciliar las diferencias, por lo que se recurrió a la Comisaría de Familia, una instancia inapropiada para resolver conflictos de propiedad pero que finalmente surtió efectos jurídicos de conformidad a la decisión de las partes. 


Los hermanos que apoyaban la venta acusaron a los opositores de acosar a María Ilsa, alegando que su avanzada edad la hacía mentalmente inestable, lo que les condujo a encaminar su argumentación a demostrar las capacidades mentales de María Ilsa para la venta. Sin embargo, los opositores presentaron pruebas de que: 


  1. Esas tierras las había obtenido Don Cristóbal en vida, toda vez que de esa unión marital de hecho habían nacido 11 hijos, por lo tanto, era altamente improbable que doña María Ilsa hubiera tenido tiempo, energía y recursos para criar a 11 hijos a la vez que para obtener las 14 hectáreas de tierras que se disputaban en este litigio, además los contemporáneos y conocidos de ambos concordaban en que esas tierras eran del difunto Don Cristóbal, no de la supérstite María Ilsa.

  2. Que Don Cristóbal padecía esquizofrenia paranoide en sus últimos años y que María Ilsa, junto con algunos hijos, lo había expulsado de su hogar, invalidando su argumento de abandono; al contrario, la evidencia presentada indicaba que el abandonado fue el difunto Don Cristóbal y 

  3. Por lo tanto era irrelevante si poseía o no las capacidades mentales plenas para decidir sobre sus bienes, ya que parte de las tierras eran de Don Cristóbal ya ella solo le corresponden los gananciales que nunca se liquidaron, pues nunca se disolvió la unión marital de hecho. 


La comisaría actuó como conciliadora y aclaró que, sin una declaración de abandono, la sociedad conyugal de María Ilsa y Don Cristóbal seguía vigente, lo que impedía la venta sin el consentimiento de la mayoría de los herederos (siete hermanos). Se acordó que las tierras eran parte de la herencia y que María Ilsa solo podría vender su parte tras la disolución de la sociedad patrimonial.


Posteriormente, María Ilsa vendió parte de sus tierras (sin haber disuelto la sociedad patrimonial) a algunos de sus hijos, incluyendo a María Beiba, quien había liderado la oposición inicial. Cuatro hermanos, descontentos con esta venta, invadieron las tierras de María Beiba con fines de usucapión, argumentando que esa venta no era legítima. La nueva disputa no se resolvió en conciliación y escaló a una demanda de reivindicación de dominio, que requirió la intervención de un juez.


Este caso muestra la complejidad de las disputas por herencia, la interacción entre justicia comunitaria y estatal, y la forma en la que las tensiones familiares pueden escalar a conflictos legales formales.


Tradición Y Venta De Tierras


En la vereda, es común realizar ventas de tierras mediante acuerdos verbales, formalizados en una “carta-venta”, un documento firmado por las partes que no se inscribe en el registro público, pero que la comunidad reconoce como válido - válido. La posesión notoria del dueño es suficiente para reclamar el dominio, salvo en casos de disputas legales con escrituras o procesos judiciales.


Este sistema refleja la confianza en la palabra y la autoridad comunitaria, aunque puede generar conflictos cuando se superponen con el sistema legal estatal, como en los casos de herencia o invasión de tierras.


Caso De Robo De Frutas Y Ganado


Don Gonzalo, un campesino, enfrenta hurtos recurrentes de frutas, herramientas y otros bienes muebles en su propiedad. Aunque no tenía pruebas materiales, identificó al responsable basándose en su conocimiento de la comunidad. En la vereda, los sistemas probatorios se basan en indicios, testimonios y la reputación del acusado, más que en evidencia física.


Antiguamente, se usaban carteles informativos para señalar a los responsables, pero esta práctica ha disminuido por cuestiones prácticas. En su lugar, la comunicación oral durante reuniones sociales, como las “tomatas” (encuentros para tomar cerveza), sirve para difundir acusaciones y ejercer presión social.


Don Gonzalo resolvió el problema confrontando al presunto ladrón y amenazándolo con violencia, aunque aclaró que no recurriría a ella salvo en legítima defensa. Su estrategia, basada en proyectar una imagen de firmeza, disuadió al ladrón. Antes de llegar a este punto, Don Gonzalo afirmó que agotará las vías de conciliación y la intervención de la inspectora de policía, la autoridad estatal más relevante en la región.


Este caso ilustra la forma en la que la amenaza de fuerza, combinada con la conciliación y el respaldo comunitario, puede resolver conflictos menores sin intervención formal del Estado.


Caso De Conflicto De Servidumbres


Don Genaro, un anciano de la vereda, enfrentó problemas recurrentes por servidumbres, ya que algunos vecinos cruzaban su terreno con ganado, dañando sus cultivos. Intentó resolver el conflicto dialogando con el responsable, pero al no lograrlo, presentó una querella ante la inspección de policía.


En la región, la inspectora de policía es percibida como una autoridad con poderes cuasi-judiciales, capaz de declarar servidumbres o resolver disputas de linderos. Sin embargo, los lugareños denuncian que la inspectora acepta sobornos para favorecer a una parte, una práctica que la comunidad ha normalizado, a pesar de ser ilegal.


En el caso de Don Genaro, la inspectora emitió un documento que simulaba una sentencia, citando jurisprudencia irrelevante para justificar la creación de una servidumbre. Don Genaro, aunque sin conocimientos jurídicos, se opuso intuitivamente, considerando la decisión injusta. Con el apoyo de un estudiante de derecho, confirmó que la inspectora carecía de competencia para declarar servidumbres, una función reservada a jueces tras un proceso formal.


Finalmente, Don Genaro desobedeció la orden de la inspectora, y el querellante tuvo que buscar otra ruta para su ganado. Este caso destaca la vulnerabilidad de los campesinos ante el abuso de autoridad y la importancia de la resistencia individual para proteger los derechos.


Caso De Robos Menores Y Abusos De Confianza


La comunidad identifica a un grupo de jóvenes, liderados por un individuo apodado “Chayanne”, como responsables de hurtos de objetos muebles en los hogares. A pesar de conocer sus identidades, los lugareños se sienten impotentes para actuar, tomando medidas preventivas como cerrar puertas y mantener vigilancia constante.


Los habitantes perciben un cambio en la actitud de los ladrones: mientras antes evitaban ser descubiertos y respetaban ciertos códigos, los nuevos delincuentes actúan con descaro, sin importarles el rechazo social. Esta evolución genera preocupación, ya que los robos ahora se perciben como actos de hostilidad, no solo de necesidad.


Para el momento de las entrevistas, la comunidad aún no ha decidido sobre el tema, pero coinciden en que es una problemática que deben enfrentar entre la comunidad; entre las posibles estrategias está el diálogo con sus familiares, especialmente sus padres para que ejerzan presión sobre los señalados, recurrir a las autoridades estatales como la inspección de policía y/o la fiscalía y en última instancia la autodefensa campesina.


Caso De Uso Indebido De Tierras


Doña Floremia enfrentó un problema con su vecina Zenaida, quien utilizaba su lote de cultivos como baño público. Tras intentar resolver el conflicto sin éxito, Doña Floremia recurrió a la fiscalía y la inspección de policía. Aunque no se emitió ningún escrito que detalla la resolución, el caso refleja la manera en la que los conflictos derivados por el uso indebido de tierras pueden escalar a instancias estatales cuando la conciliación falla. Doña Floremia me cuenta, que solo el haber puesto la querella ante instancias judiciales fue suficiente para que el asunto se resolviera, ya que Zenaida no volvió a utilizar sus tierras como baño público.


Este caso ilustra cómo, a pesar de contar con sistemas propios de resolución de conflictos, las comunidades locales logran una articulación estratégica con el Estado. Los lugareños han aprendido a emplear los mecanismos estatales no por su eficacia, sino como una herramienta disuasoria, priorizando la amenaza de recurrir al Estado sobre las resoluciones efectivas. Según afirman, las decisiones estatales suelen ser inexistentes, olvidadas o abandonadas por los funcionarios, lo que refuerza esta dinámica de uso táctico del sistema formal, para lograr un resultado que al fin y al cabo es lo que importa.


Sección Tercera: Operación De La Administración De Justicia


  1. Descripción Del Actor O Actores Que Administran Justicia. 


Por otro lado, dentro de las dinámicas propias de la comunidad, existen mecanismos internos de resolución de conflictos que complementan las instancias estatales. Estos son:


  1. Reuniones Familiares: Dentro de las cuales se encuentran las “reuniones de hermanos”, con la diferencia de que las “reuniones familiares” son más amplias y participan más familiares. Estas instancias permiten resolver disputas al interior de las familias, fomentando acuerdos basados en el diálogo y los lazos de parentesco, cuando dicha situación ideal sea posible.

  2. Junta De Vecinos: Este espacio comunitario aborda conflictos entre residentes, promoviendo soluciones colectivas basadas en la convivencia y el consenso.

  3. Junta De Acción Comunal: Además de ser el enlace con el Estado, la junta desempeña un rol activo en la mediación de conflictos locales, consolidándose como un pilar de la organización comunitaria.

  4. Consejos De Mujeres: Estas reuniones, lideradas por mujeres, son espacios clave para tratar temas específicos de género y resolver disputas desde una perspectiva colectiva, fortaleciendo el tejido social.

  5. Consejos De Hombres: Aunque menos frecuentes, estos consejos se convocan para abordar asuntos específicos, como la protección de la vereda contra animales salvajes, la prevención de desbordamientos de ríos, la instalación de trampas para tigres u otras medidas de seguridad comunal. Estas acciones reflejan una forma rudimentaria de autodefensa campesina, orientada a la protección colectiva del territorio.

  6. Consejos de Jóvenes: En los últimos años, los consejos de jóvenes, conformados principalmente por adolescentes, han ganado relevancia en las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen como un mecanismo emergente de justicia comunitaria y apoyo social. Estos espacios abordan temáticas específicas acordes con las dinámicas, intereses y etapa psicológica de los jóvenes, promoviendo la resolución de conflictos y el fortalecimiento del tejido social. A partir de la investigación realizada, se identificaron los siguientes temas principales tratados en estos consejos:

    1. Mediación En Temas Amorosos: Los jóvenes desempeñan un rol activo como mediadores, actuando como “cupidos” para facilitar relaciones sentimentales. En muchos casos, ayudan a unir parejas que, por factores como el temor al rechazo, no han formalizado su vínculo, promoviendo un ambiente de confianza y comunicación.

    2. Apoyo Emocional Y Prevención Del Suicidio: Los consejos de jóvenes han creado espacios de contención y “grupos de ayuda” orientados a prevenir el suicidio y apoyar a adolescentes en la búsqueda de su identidad y propósito. Estas iniciativas fomentan el acompañamiento emocional y la integración social, abordando problemáticas asociadas a la salud mental.

    3. Búsqueda De Oportunidades Laborales: Los consejos facilitan la inserción laboral de los jóvenes, ya sea en empleos remunerados o en actividades agrícolas y productivas propias del entorno rural. Este esfuerzo contribuye a su desarrollo económico y al fortalecimiento de su rol en la comunidad.

    4. Resolución De Conflictos Entre Jóvenes: Estos espacios promueven la mediación para evitar enfrentamientos entre adolescentes, fomentando el diálogo y la convivencia pacífica. Su labor busca prevenir disputas y consolidar relaciones armónicas dentro de la comunidad juvenil.


  1. ¿En qué se diferencian las instituciones estatales de justicia en comparación con las instituciones comunitarias en términos de operación (Protocolo, burocracia, sistema de denuncias, etcétera)?


Tras un análisis detallado de la casuística estudiada, basada en testimonios directos de los campesinos que han participado en procesos de justicia comunitaria en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen, municipio de Coello, Tolima, he identificado las siguientes diferencias clave entre las instituciones estatales de justicia y las prácticas comunitarias en términos de operación, protocolo, burocracia y sistema de denuncias:


  1. Accesibilidad: La justicia comunitaria campesina se caracteriza por su presencia constante y accesible en las veredas. Los propios campesinos actúan como legisladores, jueces, fiscales y defensores, estableciendo normas sociales, determinando responsabilidades, imponiendo sanciones, indemnizaciones o restituciones, y defendiendo o interpretando sus propias reglas. Esta dinámica convierte a la justicia comunitaria en un “derecho viviente”, profundamente arraigado en la comunidad, ya que cada miembro que conoce y aplica las normas contribuye a su creación, interpretación e impartición y por lo tanto a su evolución y desarrollo como un “ente vivo”. En contraste, las instituciones estatales de justicia suelen ser menos accesibles debido a las barreras descritas anteriormente, como su ubicación geográfica (en la cabecera municipal), los costos asociados y la complejidad de sus procesos burocráticos (exceso ritual manifiesto) lo que dificulta el acceso para las comunidades rurales.

  2. Rituales Probatorios: Los procedimientos probatorios en la justicia comunitaria son rudimentarios pero efectivos, adaptados al contexto rural y basados en un conocimiento profundo de la comunidad y sus dinámicas. Las pruebas son mayormente indiciarias y varían según el tipo de conflicto, incluyendo:

    1. Hurto: Se observan cambios en el comportamiento económico de los señalados, como gastos inusuales (por ejemplo, adquisición de bienes costosos sin ingresos visibles), lo que genera sospechas fundadas sobre la posible venta de objetos robados, así como los antecedentes propios del sospechoso sin decantarse en un “delito de autor” ni en un sistema inquisitorial. 

    2. Invasión De Tierras O Robo De Cultivos: Se examinan indicios físicos, como cercas corridas, ramas rotas, cortes característicos en árboles, pasto aplastado, huellas, o pertenencias abandonadas en el lugar (gorras, bufandas, herramientas, insumos, etc.).

    3. Testigos: Aunque las pruebas circunstanciales son predominantes, los testimonios de testigos “presenciales y materiales” son esenciales y se les confiere credibilidad bajo el principio de buena fe, conforme al artículo 83 de la Constitución colombiana. No obstante, como aspecto relevante, los “testigos de oídas” carecen de confiabilidad. Para que un testimonio sea considerado válido o veraz, el testigo debe presentarse personalmente y declarar de viva voz en el proceso. Esta práctica es poco común debido a una cautela generalizada en la región, motivada por la inevitable convivencia diaria, que desincentiva confrontaciones directas. Esto garantiza que no cualquier rumor o chisme sea tomado en cuenta, otorgando a los testimonios presentados en este contexto una fuerza probatoria significativa y relevante.

    4. Confesiones: En algunos casos, se recurre a estrategias como aprovechar el estado de embriaguez (“tomatas”) para obtener confesiones, aunque esta práctica es menos común.

    5. En contraste, las instituciones estatales emplean procedimientos formales, con protocolos estrictos para la recolección y presentación de pruebas, lo que puede ser percibido como más riguroso pero menos flexible y accesible para las comunidades campesinas.

  3. Formas Jurídicas: Como ya se ha mencionado, el procedimiento en la justicia comunitaria prioriza la conciliación entre las partes, buscan resolver conflictos de manera amistosa. Sin embargo, esta conciliación a menudo se apoya en dos tipos de amenazas:

    1. Amenaza De Recurrir Al Sistema Estatal: Aunque no siempre sea una posibilidad real, frases como “o arreglamos o lo demando” son utilizadas para presionar a la contraparte, aprovechando el temor generalizado de los campesinos a involucrarse en procesos judiciales formales, que implican tiempo, costos y la pérdida de tranquilidad, además de la ruptura del tejido social subyacente.

    2. Amenaza De Uso De La Fuerza Física: Expresiones como “o arreglamos o le doy machete/plomo” reflejan las dinámicas propias de comunidades donde la defensa de la propiedad y la armonía social puede implicar el uso de la fuerza, especialmente en contextos históricos de ocupación de tierras baldías y de prescripción adquisitiva de dominio. Estas amenazas, aunque no siempre se materializan, son tomadas en serio debido al contexto cultural e histórico de la región.

    3. Por el contrario, las instituciones estatales operan bajo procedimientos formales y estructurados, con un enfoque en el cumplimiento de normas legales y la evitación de cualquier forma de coerción extralegal, lo que puede generar una percepción de distancia o lentitud entre los campesinos.

  4. Sistema De Denuncias: En la justicia comunitaria, las denuncias son informales y carecen de un protocolo estandarizado. Los conflictos suelen hacerse visibles a través de rumores o conversaciones de “voz a voz” dentro de la comunidad. Los campesinos comparten abiertamente esta información durante visitas (por ejemplo, en Semana Santa, vacaciones o fin de año) o mediante comunicaciones telefónicas. Este sistema de denuncia, basado en la confianza y la interacción cotidiana, contrasta con el sistema estatal, que requiere denuncias formales presentadas ante autoridades específicas, con formatos y procedimientos establecidos que pueden resultar intimidantes o inaccesibles para la población rural.

  5. Consideraciones Sobre Conflictos Específicos: En casos de infidelidad, los indicios también son centrales. Los testimonios recopilados sugieren que las acusaciones de infidelidad, particularmente hacia las mujeres, son frecuentes en la región; si bien estas afirmaciones deben analizarse con cautela para evitar estereotipos, lo cierto es que, de la evidencia obtenida se puede inferir que las mujeres en estas veredas son bastante promiscuas. Las pruebas suelen basarse en cambios de comportamiento o rumores, lo que refleja la importancia de la dinámica social en la resolución de estos conflictos. En el sistema estatal, en cambio, los conflictos de índole personal como la infidelidad no suelen ser tratados directamente, salvo en casos de violencia intrafamiliar u otros delitos específicos, lo que marca otra diferencia significativa.

  6. En síntesis: La justicia comunitaria campesina en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen se distingue por su accesibilidad, flexibilidad y arraigo en las dinámicas sociales y culturales de la comunidad, lo que la hace efectiva para resolver conflictos locales de manera rápida y práctica. Sin embargo, su carácter informal y el uso de amenazas (legales o físicas) pueden generar tensiones éticas o legales. Por su parte, las instituciones estatales ofrecen un marco más estructurado y formal, pero su burocracia y distancia geográfica las hacen menos accesibles para los campesinos. Esta comparación evidencia la complementariedad potencial entre ambos sistemas, siempre que se respeten los derechos fundamentales y se promueva un diálogo intercultural.


  1. Articulación: ¿La administración de justicia estatal trabaja en conjunto con las autoridades comunitarias? 


Ante las dificultades, la comunidad suele recurrir a las instancias estatales locales con mayor confianza, como la Inspección de Policía (liderada por Piedad Zarta, quien ejerce funciones cuasi-judiciales, incluyendo la declaración de servidumbres, una práctica legitimada localmente aunque contraria a la ley), la Comisaría de Familia, la Personería Municipal (que actúa como consultorio jurídico) y la Alcaldía, donde la política influye notablemente en las decisiones judiciales. Sin embargo, la Fiscalía es vista como ineficaz y desacreditada por su poca actividad y resolución de casos.


La administración de justicia en las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen opera frecuentemente de manera mixta, combinando prácticas de justicia comunitaria campesina con instancias de la justicia estatal. Según los casos estudiados, los lugareños suelen emplear las formas de justicia comunitaria como un “requisito de procedibilidad” que no exigido por la legislación nacional, sino adoptado como una práctica consuetudinaria. En este sentido, la justicia comunitaria actúa como una primera instancia, agotando los mecanismos de resolución de conflictos a nivel local mediante la autocomposición antes de recurrir a la justicia estatal, que se percibe como una “segunda” o “última instancia”.


En segundo lugar, la justicia estatal es utilizada estratégicamente como una herramienta de persuasión o “advertencia”. Es común que una de las partes en conflicto amenaza con acudir a la justicia estatal, expresando frases como “si no arreglamos, lo demandará”. Esta táctica resulta efectiva a pesar de las barreras de acceso a la justicia formal, que incluyen costos elevados, tiempo prolongado, analfabetismo jurídico y la incertidumbre sobre el resultado de los procesos, lo que genera temor a “perder” el caso para cualquiera de las partes. Ser demandado implica un desgaste significativo en términos de tiempo, recursos económicos y carga psicológica para ambas partes. Por ello, la amenaza de recurrir a la justicia estatal incentiva la negociación y la resolución por autocomposición en el ámbito comunitario.


Finalmente, muchos conflictos se resuelven mediante un enfoque híbrido, en el que la justicia estatal, particularmente los Mecanismos Alternativos de Solución de Conflictos (MASC), aborda una parte del problema, mientras que la justicia comunitaria campesina se encarga del resto. En otros casos, las decisiones tomadas por la justicia comunitaria son ratificadas por instancias estatales, lo que otorga mayor legitimidad y credibilidad a las resoluciones comunitarias, reforzando la articulación entre ambos sistemas.


Sección Cuarta: Experiencia De Justicia Comunitaria


  1. Describa El Tipo De Justicia Comunitaria Que Va A Analizar. 



El tipo de justicia comunitaria a analizar es la justicia comunitaria campesina en las veredas de la Arenosa y Llano de la Virgen del municipio de Coello, Tolima. Con base en esto, en este capítulo presento una síntesis de los casos analizados en las dinámicas de la justicia comunitaria campesina en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen. Esta recolección casuística se construyó a partir de los testimonios directos de los habitantes y en la observación de las prácticas locales, las cuales consolidó en este trabajo con el propósito de destacar la relevancia de estas formas de justicia en la construcción de la cohesión social y la resolución de conflictos en contextos rurales.


Síntesis De Casos Emblemáticos


  1. Caso De Invasión De Tierras (Herencia De Don Cristóbal): Una disputa entre 11 hermanos por la herencia de tierras derivó en un conflicto cuando la madre y supérstite de Don Cristóbal, doña María Ilsa, intentó venderlas sin reconocer los derechos sucesorios. La conciliación inicial fracasó, y el caso escaló a la Comisaría de Familia, que actuó como mediadora pese a no tener competencia. Finalmente, se acordó que las tierras eran herederas y que María Ilsa necesitaba el consentimiento de la mayoría para venderlas. Posteriormente, cuatro hermanos invadieron tierras vendidas a una hermana, María Beiba, lo que requirió una demanda de reivindicación de dominio. Este caso ilustra la interacción entre justicia comunitaria y estatal, así como la centralidad de la propiedad.

  2. Caso De Robo De Frutas Y Ganado (Don Gonzalo): Don Gonzalo enfrentó hurtos recurrentes de frutas y herramientas. Identificó al responsable por indicios y lo confrontó con una amenaza de fuerza (“dar plomo”), que resolvió el conflicto. Este caso refleja el sistema probatorio basado en el conocimiento comunitario y la disuasión.

  3. Caso De Servidumbres (Don Genaro): Don Genaro denunció el paso indebido de ganado por su lote. Tras fracasar la conciliación directa, recurrió a la inspección de policía, donde la inspectora intentó declarar una servidumbre inexistente, posiblemente por coimas. Don Genaro se opuso, guiado por un sentido intuitivo de justicia, y el conflicto se resolvió a su favor. Este caso revela las tensiones entre la justicia comunitaria y la corrupción estatal.

  4. Caso de Uso Indebido De Tierras (Doña Floremia): Doña Floremia enfrentó a una vecina que usaba su lote como baño. Tras fallar la conciliación, recurrió a la fiscalía y la inspección de policía, mostrando la articulación con el Estado.

  5. Caso De Promiscuidad (Mauricio): Una joven, pareja de Mauricio, fue expulsada de la vereda tras un acuerdo unánime entre las mujeres de la comunidad. La decisión se tomó luego de que varias vecinas reportan que la joven mantenía relaciones con hombres casados y comprometidos, quienes tienen familias e hijos, aprovechando las ausencias de Mauricio por trabajo. Las mujeres, considerando que estas acciones ponían en peligro la estabilidad familiar y la armonía colectiva de la vereda, se reunieron y determinaron que su presencia no era compatible con los valores de la comunidad, optando por su exclusión para preservar la convivencia.


Reflexión Pertinente


Estos casos revelan un sistema de justicia híbrido en la vereda, donde la conciliación comunitaria, basada en la confianza y la presión social, coexiste con la intervención del Estado, representada por figuras como la inspectora de policía o la comisaría de familia. Sin embargo, la falta de conocimiento jurídico y el abuso de autoridad por parte de algunos funcionarios generan vulnerabilidades. La comunidad valora la tradición y la resolución pacífica, pero enfrenta desafíos cuando los conflictos escalan o se cruzan con el sistema legal formal.


  1. ¿Qué estrategias usan en la gestión del conflicto?. 


Como ya lo he mencionado en los acápites anteriores; las estrategias utilizadas en la gestión del conflicto son: 


Proceso De Conciliación Inter-Partes En La Vereda Llano De La Virgen Y La Arenosa


La justicia campesina en las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen privilegia la conciliación directa entre las partes como paso inicial. Según testimonios, el proceso sigue un patrón:


  1. La parte afectada busca al presunto agresor en su hogar para negociar una solución “por las buenas”, como compensaciones o acuerdos.

  2. Si falla, se recurre a instancias comunitarias, como la familia (dada la prevalencia de conflictos intrafamiliares) o, en menor medida, la junta de acción comunal, que se enfoca en asuntos colectivos como infraestructura o fiestas.

  3. En casos extremos, se emplean amenazas de fuerza (ejemplo; “dar machete” o “dar plomo”), aunque estas suelen ser disuasorias y no se materializan.


La familia, con estructuras extensas (hasta 120 miembros en algunos casos), actúa como una comunidad mediadora. Las “reuniones de mujeres” también resuelven conflictos específicos, como el caso de una mujer expulsada por promiscuidad, considerado una amenaza a la estabilidad familiar y colectiva de la vereda.


Proceso Probatorio En Las Veredas La Arenosa Y Llano De La Virgen


El sistema probatorio en Llano de la Virgen es informal pero efectivo, basado en indicios y el conocimiento profundo de la comunidad. Los elementos probatorios incluyen:


  1. Cambios en el comportamiento del acusado.

  2. Testimonios de testigos, incluso indirectos (“lo vi cerca”).

  3. Trayectoria del acusado (antecedentes de señalamientos).

  4. Inspecciones informales (herramientas vistas en otra casa).

  5. Indicios económicos (dinero repentino sin explicación).


A diferencia del sistema judicial estatal, este enfoque es rápido, accesible y rara vez lleva a errores, gracias a la interconexión social y la habilidad deductiva de los campesinos. Por último, se recurre a la confrontación del presunto identificado, buscando la “confesión” mediante la coacción y la amenaza del uso de la fuerza, lo que con gran regularidad sucede.


  1. ¿Cuál es la ruta para que los conflictos sean conocidos por la experiencia de justicia comunitaria en análisis?. 


La información sobre los casos de justicia comunitaria analizados en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen, municipio de Coello, Tolima, se obtuvo a través de testimonios directos de los involucrados, quienes son personas conocidas por mi persona. Para recopilar estos relatos, realicé entrevistas personales y telefónicas en las que los participantes compartieron sus experiencias y detalles sobre los procesos de resolución de conflictos dentro del sistema de justicia comunitaria. Este método me permitió documentar de primera mano las dinámicas, procedimientos y particularidades de la justicia comunitaria campesina en las veredas estudiadas.


  1. El Análisis La Eficacia De La Experiencia De Justicia Comunitaria. 


En las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen, municipio de Coello, Tolima, la justicia comunitaria campesina surge como una respuesta efectiva a las limitaciones de acceso a la justicia estatal, marcada por barreras económicas, largos tiempos procesales y analfabetismo jurídico. Los habitantes, que se desplazan principalmente en motocicletas y bicicletas, perciben los procesos estatales como costosos, complejos y poco accesibles debido a su bajo nivel educativo y desconocimiento legal.


La justicia comunitaria se articula a través de instancias como juntas de acción comunal, reuniones familiares, consejos de mujeres, hombres y jóvenes, que no solo resuelven conflictos, sino que también funcionan como espacios de comunicación y cohesión social. Las juntas de acción comunal sirven como enlace con el Estado, mientras que instancias estatales como la inspección de policía, la comisaría de familia, la fiscalía y la personería municipal abordan conflictos específicos, aunque con limitaciones. La inspección de policía ejerce roles cuasi judiciales, la comisaría de familia resuelve casos más allá de su competencia, la fiscalía media en delitos menores y la personería ofrece asesoría jurídica gratuita.


La justicia comunitaria opera como una primera instancia, agotando mecanismos de autocomposición antes de recurrir a la justicia estatal, que se emplea como “advertencia” para incentivar acuerdos. En muchos casos, se adopta un enfoque mixto, combinando resoluciones comunitarias con ratificaciones estatales, lo que otorga legitimidad. Los consejos de jóvenes, enfocados en temas como relaciones amorosas, prevención del suicidio, búsqueda de empleo y resolución de conflictos entre adolescentes, han ganado relevancia. Además, las redes sociales presenciales (juntas de hermanos, consejos de género y edad) no solo resuelven disputas, sino que mantienen a la comunidad informada, fortaleciendo el tejido social. Estas prácticas, basadas en normas y valores compartidos, ofrecen soluciones rápidas, económicas y culturalmente relevantes, generando mayor satisfacción entre los lugareños.


  1. ¿Cómo se entera la población de las dinámicas y operaciones de las instituciones comunitarias? 


Las normas sociales de las veredas reflejan un sistema de justicia comunitaria basado en el consenso y la tradición, regulando aspectos como el respeto a la propiedad (prohibición de invadir terrenos, correr cercas o arrojar basura), el cuidado de animales (alimentarlos para evitar conflictos, con tolerancia hacia trampas contra animales “ladrones”), las relaciones interpersonales (evitar infidelidades, rumores o falsas expectativas) y las transacciones económicas (trueque proporcional, compraventa verbal de tierras, pagos en efectivo y estimación “al ojo” del ganado). Las amenazas son tomadas en serio, y prácticas como la grabación de compraventas en video han ganado relevancia. Estas normas, adaptadas a la falta de títulos formales y conectividad, priorizan la convivencia y la resolución práctica de conflictos en un contexto de limitaciones estructurales.


En las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen, los campesinos muestran un profundo interés por mantenerse informados sobre los acontecimientos de su entorno, lo que refleja una dinámica comunitaria caracterizada por la vigilancia colectiva y el deseo de estar “al tanto” de lo que ocurre en su comunidad. En este contexto, ciertos individuos, descritos coloquialmente como “chismosos”, desempeñan un rol similar al de comunicadores o “periodistas locales”, difundiendo información relevante sobre los sucesos en las veredas.


Las redes sociales materiales, entendidas como los espacios de interacción presencial en la vida cotidiana (en contraposición a las redes virtuales), no se limitan a la resolución de conflictos, sino que cumplen una función esencial como canales de comunicación comunitaria. Espacios como las juntas de hermanos, las reuniones familiares, los consejos de hombres, los consejos de mujeres y los consejos de adolescentes no solo abordan disputas, sino que también sirven como foros para compartir información, discutir acontecimientos y mantener a la comunidad informada. Estas instancias fomentan la cohesión social al garantizar que los habitantes de las veredas estén al corriente de los eventos relevantes, reforzando el sentido de pertenencia y la participación activa en la vida comunitaria.


  1. ¿Aplican o conocen enfoques diferenciales en la operación de la administración de justicia?


El análisis de los casos estudiados en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen, municipio de Coello, Tolima, revela la presencia de enfoques diferenciales en la operación de la justicia comunitaria campesina, reflejados en la asignación de roles y responsabilidades según género, edad u otros factores sociales. Estos enfoques, aunque informales, responden a las dinámicas culturales y consuetudinarias de la comunidad, adaptándose a las particularidades de los grupos involucrados en los conflictos. A continuación, resumo los principales patrones identificados:


  1. Enfoques Diferenciales Por Género - Casos De Conflictos Interpersonales: En los casos relacionados con conflictos interpersonales, como aquellos asociados a comportamientos sociales considerados disruptivos, se observa una clara diferenciación por género. Por ejemplo, en un caso documentado, un grupo de mujeres de la comunidad tomó la decisión de sancionar a una joven acusada de generar tensiones en relaciones de pareja establecidas en la región debido a su promiscuidad. La sanción consistió en exigirle que abandonara la vereda, argumentando que su conducta afectaba la armonía comunitaria. Este caso evidencia la forma en la que las mujeres, en ciertos contextos, asumen un rol activo en la resolución de conflictos que consideran de su ámbito, aplicando normas sociales basadas en los valores de la comunidad.

  2. Enfoques Diferenciales Por Edad: Conflictos Entre Jóvenes Y Adolescentes: Los adolescentes y jóvenes de las veredas tienden a resolver sus conflictos de manera autónoma, sin intervención de los adultos. Según los testimonios recopilados, en la comunidad es mal visto que los mayores se involucren en los problemas propios de este grupo etario, lo que sugiere la existencia de un sistema de justicia comunitaria específico para los jóvenes. En muchos casos, los adultos ni siquiera son informados sobre estos conflictos, lo que resalta la capacidad de los jóvenes para gestionar sus propias disputas dentro de un marco de normas consuetudinarias aceptadas por la comunidad.

  3. Enfoques Diferenciales Por Género: Roles Masculinos En Conflictos Específicos: Los hombres de la comunidad asumen responsabilidades exclusivas en ciertos conflictos o tareas que, por tradición, se consideran de su competencia. Entre las prácticas identificadas se encuentran:

    1. Prevención De Inundaciones: Los hombres se organizan para construir diques en la quebrada La Chaguala, especialmente en las zonas más propensas a inundaciones durante la temporada de lluvias, como medida preventiva para proteger los cultivos y las viviendas.

    2. Protección De La Fauna Y Seguridad Comunitaria: Los hombres realizan brigadas para ahuyentar, sin causarles daño, a animales silvestres como tigrillos y pumas que puedan representar una amenaza para la comunidad. Estas acciones reflejan una conciencia colectiva sobre la conservación de la vida silvestre, combinada con la necesidad de garantizar la seguridad de los habitantes.

    3. Sanciones Por Hurto: En casos de robo, los hombres han formado grupos para aplicar sanciones físicas, como golpizas controladas, como forma de escarmiento público. Por ejemplo, se documentó un caso en el que una cuadrilla de hombres organizó una acción colectiva, sin armas pero utilizando palos, un rejo (según se cuenta) y algunos machetes (los denominados “planazos”), para sancionar a jóvenes que habían robado en la vereda. Esta práctica, aunque controvertida, busca disuadir futuros delitos y reforzar las normas comunitarias.

    4. Prevención Y Control De Incendios: Los hombres están organizados para prevenir y combatir incendios, contando con herramientas como mangueras, canecas y aljibes. En caso de un incendio, son ellos quienes asumen la responsabilidad de liderar las labores de extinción, mientras que las mujeres no suelen participar en estas tareas, lo que evidencia una clara división de roles por género.

  4. En síntesis: La justicia comunitaria campesina en las veredas La Arenosa y Llano de la Virgen incorpora enfoques diferenciales basados en género y edad, adaptándose a las dinámicas sociales y culturales de la comunidad. Las mujeres, los jóvenes y los hombres asumen roles específicos en la resolución de conflictos, reflejando normas consuetudinarias que priorizan la cohesión social y la protección del entorno. Sin embargo, prácticas como las sanciones físicas plantean desafíos éticos y legales que requieren un análisis más profundo para garantizar el respeto a los derechos fundamentales. Estos enfoques diferenciales destacan la capacidad de la justicia comunitaria para responder a las necesidades específicas de la población, aunque también subrayan la necesidad de un diálogo con el sistema estatal para armonizar estas prácticas con el marco legal vigente.


  1. Balance Sobre Las Potencialidades Y Las Limitaciones De La Justicia Comunitaria En El Estudio De Caso. 


En las veredas de La Arenosa y Llano de la Virgen, ubicadas cerca de la cabecera municipal de Coello, Tolima, el acceso a la justicia estatal enfrenta obstáculos significativos, a pesar de la relativa proximidad del juzgado promiscuo. Los habitantes, que se desplazan principalmente en motocicletas y bicicletas, encuentran barreras económicas, largos tiempos procesales y un desconocimiento generalizado de los procedimientos legales, conocido como analfabetismo jurídico. Estas limitaciones, sumadas al bajo nivel educativo y la falta de familiaridad con conceptos legales, generan una percepción de los procesos estatales como costosos, demorados y complejos, desincentivando su uso entre los campesinos.


Ante estas dificultades, los mecanismos de justicia comunitaria, profundamente arraigados en la identidad cultural de las veredas, emergen como una alternativa efectiva y accesible. Estos mecanismos permiten resolver controversias de manera rápida, económica y fundamentada en el “justo comunitario”, es decir, en las normas sociales y valores compartidos que son de conocimiento común entre los habitantes. Al basarse en reglas propias de la comunidad, la justicia campesina elimina el riesgo de que los participantes se sientan ignorantes o engañados durante la resolución de conflictos. Como resultado, los lugareños experimentan una mayor satisfacción y confianza en estos procesos, que se perciben como más viables y alineados con su realidad cultural y social.


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