martes, 2 de junio de 2026

COSTO PARA LA UNIVERSIDAD DE LA ACCIÓN VIOLENTA, LAS ACCIONES DE HECHOS, PAROS, CESE DE ACTIVIDADES

COSTO PARA LA UNIVERSIDAD DE LA ACCIÓN VIOLENTA, LAS ACCIONES DE HECHOS, PAROS, CESE DE ACTIVIDADES


Cristian Beltrán Barrero


  1. COSTO DEL CESE DE ACTIVIDADES (PAROS)


Calcular con precisión matemática ¿Cuánto dinero "pierde" la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) por cada día de paro? Es complejo, ya que una universidad pública no funciona como una empresa privada con pérdidas directas sobre ventas cotidianas. Sin embargo, basándome en los informes financieros de la institución y en análisis de paros estudiantiles previos, se pueden estimar dos tipos de impactos económicos: las pérdidas directas por lucro cesante e infraestructura, y el costo de oportunidad social de mantener el campus cerrado.


  1. El cálculo del costo operativo por día


Si miramos el presupuesto general de la Universidad Nacional (que ronda los $2,6 a $3 billones de pesos anuales), y dividimos ese gasto de funcionamiento e inversión por los 365 días del año, mantener viva la institución cuesta aproximadamente entre $7.000 y $8.000 millones de pesos al día.


Esta cifra no es dinero que se pierda por completo, ya que los salarios de los profesores de planta, el personal administrativo y los servicios básicos se siguen pagando puntualmente de los recursos que gira el Estado, haya clases o no. Sin embargo, representa un recurso público que se está ejecutando sin que se cumpla el objetivo misional del calendario académico.


  1. Pérdidas directas reales y Lucro Cesante


Donde la universidad sí ve un hueco fiscal e inmediato (dinero que deja de entrar o costos imprevistos) es en los siguientes rubros:


  • Ingresos por Extensión e Investigación: La UNAL financia gran parte de su presupuesto vendiendo consultorías, laboratorios, servicios de salud (clínicas universitarias) y educación continuada. Durante un cese de actividades prolongado, estos contratos se frenan, generando pérdidas o multas por incumplimiento.

  • Comedores y Bienestar Universitario: Los apoyos económicos y contratos de alimentación suspendidos siguen generando costos de mantenimiento de infraestructura.

  • Daños Materiales: En ocasiones, las protestas radicales conllevan disturbios que resultan en daños a la infraestructura física, fachadas, laboratorios y sistemas de seguridad.


De acuerdo con balances de paros históricos consolidados por la propia institución, las afectaciones directas netas (sumando daños, comedores y servicios no prestados) pueden oscilar entre los $150 y $350 millones de pesos por cada día de parálisis total en sus sedes principales.


  1. El costo diferido (La reprogramación)


El verdadero "golpe" económico de un paro prolongado para la Universidad Nacional ocurre cuando se altera el calendario académico:


  • Extensión del semestre: Si el paro dura un mes, el semestre se debe correr un mes más (usualmente sacrificando las vacaciones de mitad o fin de año).

  • Doble gasto de operación: Al extender el calendario para recuperar clases, la universidad debe pagar meses adicionales de servicios públicos a plena carga, contratos de profesores ocasionales o de cátedra (a quienes a veces se les debe suspender y luego volver a contratar), y personal de seguridad privada y aseo fuera del tiempo inicialmente presupuestado.


En conclusión, mientras que las pérdidas materiales y de ingresos propios directos se pueden estimar en unos $200 a $300 millones de pesos diarios, el costo de "frenar" la maquinaria del centro de educación pública más grande del país activa un detrimento indirecto de recursos superior a los $7.000 millones de pesos al día en tiempo de inversión social no aprovechada.


  1. COSTO DE LA ACCIÓN VIOLENTA (VANDALISMO)


Calcular el costo exacto de la violencia y el sabotaje dentro de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) requiere diferenciar entre los disturbios aislados de un solo día y las tomas sistemáticas de los campus. Los datos oficiales publicados por las vicerrectorías y los informes de gestión de la universidad permiten ponerle cifras claras a la destrucción de infraestructura.


  1. El costo de una toma u ola de disturbios prolongada


Durante los periodos de alta conflictividad (como la crisis de gobernanza o los paros prolongados), los daños acumulados son masivos. De acuerdo con el informe oficial de la Vicerrectoría de la Sede Bogotá, una sola temporada de anormalidad y protestas violentas puede dejar pérdidas puntuales en infraestructura muy severas:


  • Daños directos a la infraestructura física: Alrededor de $1.112 millones de pesos. Esta cifra incluye la destrucción de fachadas, la rotura de vidrios de seguridad, afectaciones en laboratorios y la quema de mobiliario.

  • Destrucción de sistemas tecnológicos: En episodios específicos de ingresos forzosos a edificios administrativos (como el Edificio Uriel Gutiérrez), el daño al sistema de cámaras de seguridad del campus, cableado estructurado y servidores ha sumado costos adicionales que superan los $200 a $400 millones de pesos por reposición de tecnología y equipos de cómputo robados o destruidos.


  1. El costo estimado de un solo día de disturbios violentos


Cuando un grupo de personas encapuchadas ("capuchos") bloquea las entradas, se enfrenta a la fuerza pública y utiliza artefactos explosivos artesanales (papas bomba), los costos de reparación inmediata e insumos destruidos varían según el edificio afectado, pero se promedian de la siguiente manera por evento:


Componente Afectado

Tipo de Daño Frecuente

Costo Estimado de Reparación

Fachadas y Patrimonio

Graffitis con pintura corrosiva sobre piedra patrimonial o ladrillo limpio, ruptura de ventanales.

$15 a $45 millones de pesos (limpieza especializada y vidrios templados).

Porterías y Cerramientos

Destrucción de torniquetes de acceso biométrico, rejas derribadas, quema de casetas de seguridad.

$20 a $60 millones de pesos por entrada afectada.

Áreas Comunes y Vías

Quema de llantas sobre el asfalto, destrucción de señales de tránsito internas, remoción de escombros de papas bomba.

$5 a $15 millones de pesos en aseo y obras civiles menores.

Sistemas de Seguridad

Destrucción focalizada de cámaras de vigilancia externas, sensores y luminarias públicas.

$30 a $70 millones de pesos dependiendo de la cantidad de dispositivos vandalizados.


Balance por jornada: Un solo día de disturbios intensos que involucre detonaciones en las entradas principales (como la de la Calle 26 o la Carrera 30) le cuesta a la universidad entre $50 y $150 millones de pesos únicamente en reparaciones físicas, dinero que sale directamente del presupuesto de mantenimiento institucional y no de seguros, ya que muchas pólizas tienen deducibles altos o cláusulas de exclusión por actos de terrorismo o asonada.


  1. IMPACTO ECONÓMICO EN POBLACIONES VULNERABLES PAES Y PEAMA


El impacto económico y social de los paros y la violencia en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) golpea de manera asimétrica y desproporcionada a los estudiantes más vulnerables, específicamente a quienes ingresan a través del PAES (Programa de Admisión Especial para Comunidades Indígenas, Afrocolombianas, Palenqueras, Raizales y Víctimas) y el PEAMA (Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica para regiones de frontera).


Estos estudiantes dependen casi en un 100% de la red de Bienestar Universitario para sobrevivir en las grandes ciudades (como Bogotá o Medellín). Cuando el presupuesto se desvía a reparaciones o los campus se cierran, el detrimento se traduce en la pérdida de derechos fundamentales para su permanencia.


  1. El detrimento directo en los servicios de Bienestar


Cuando hay un cese total de actividades, los servicios asistenciales se suspenden o se precarizan debido a la falta de presupuesto (absorbido por las reparaciones de infraestructura). Para un estudiante PAES o PEAMA, esto significa:


  • Subsidios de Alimentación (Comedores): La UNAL otorga almuerzos y desayunos subsidiados (muchos a costo $0 para casos de vulnerabilidad extrema). Un día de paro es un día en que el estudiante debe buscar cómo costear su alimentación en el mercado particular. Multiplicado por un mes de cese de actividades, representa un gasto imprevisto de $300.000 a $450.000 pesos por estudiante, un monto prohibitivo para quienes vienen de regiones vulnerables.

  • Apoyos de Vivienda (Hospedaje): La universidad otorga subsidios económicos de vivienda o residencias. Durante los paros prolongados que extienden el calendario académico (por ejemplo, un semestre que debió terminar en noviembre y se alarga hasta febrero), los estudiantes quedan desprotegidos. Deben pagar meses adicionales de arriendo en la ciudad que no estaban contemplados en sus presupuestos ni en los giros originales de Bienestar, obligando a muchos a desertar o a vivir en condiciones de hacinamiento temporal.

  • Afectación Psicosocial y de Salud: Los programas PEAMA implican un choque cultural fuerte al pasar de las regiones (Amazonía, Orinoquía, Caribe) a las sedes andinas. La interrupción de los servicios de acompañamiento psicológico y de salud de Bienestar durante los bloqueos deja a estas poblaciones sin su red de apoyo básico.


  1. El costo de oportunidad: ¿Qué se deja de invertir en calidad educativa?


Cuando la universidad tiene que destinar, por ejemplo, $1.200 millones de pesos para reconstruir fachadas, reponer vidrios templados de seguridad, arreglar porterías destruidas o comprar torniquetes biométricos quemados por capuchos, ese dinero sale del rubro de Inversión y Funcionamiento.


Políticas institucionales e informes de presupuesto de la UNAL demuestran que ese dinero que se "fuma" en reparaciones equivale a dejar de invertir en:


  • Becas y Apoyos Económicos Directos

    • Con $1.000 millones de pesos se podrían financiar alrededor de 500 a 600 subsidios completos de sostenimiento semestral para estudiantes de comunidades indígenas o afro que no tienen cómo pagar una habitación o transporte en Bogotá.

  • Modernización de Laboratorios y Conectividad

    • Se frena la compra de reactivos, microscopios de última generación, licencias de software especializado y equipos de computación.

    • Para los estudiantes PEAMA, que deben volver a sus territorios de origen en las fases finales, la falta de inversión en aulas virtuales y conectividad regional en las sedes de frontera (Amazonas, Tumaco, Caribe, Orinoquía) frena drásticamente su nivel competitivo frente a los estudiantes de sedes principales.

  • Infraestructura Académica vs. Infraestructura de Emergencia

    • En lugar de construir nuevas salas de estudio, mejorar la iluminación de las bibliotecas, adaptar rampas para estudiantes con discapacidad o climatizar salones, el presupuesto se gasta en mantenimiento correctivo por vandalismo (pintura para graffitis corrosivos, vidrios y mampostería). Es decir, el campus se mantiene "a flote", pero no avanza.


  1. El círculo vicioso de la deserción


El verdadero detrimento no es solo el dinero, sino el tiempo. Cuando un estudiante PAES o PEAMA ve retrasado su grado seis meses o un año por culpa de los paros, el costo económico familiar se duplica. Muchos padres en las regiones hacen esfuerzos monumentales para enviarles manutención mensual; al alargarse las carreras, los recursos se agotan, provocando que los estudiantes de comunidades étnicas registren tasas de deserción más altas durante las épocas de alta conflictividad universitaria, al no poder sostener económicamente el tiempo muerto de los ceses de actividades.


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