Sintesis del artículo El Proceso de Litigios: Desgaste, Procesamiento Rutinario, Negociación y Acuerdo
Idea central del texto
La gran mayoría de las disputas que llegan a los tribunales en Estados Unidos no se resuelven mediante un juicio completo y adversarial, sino a través de abandono, retiro, acuerdo negociado o procesamiento rutinario. Los tribunales resuelven de forma autoritativa y contenciosa solo una pequeña fracción de los casos que reciben, y estos a su vez son solo una mínima parte del total de conflictos que existen en la sociedad.
Patrones principales observados
Alta tasa de resolución sin juicio >80–90% de casos penales: negociación de declaración de culpabilidad (plea bargaining) en sus diversas formas. ~88–90% de casos civiles: acuerdo entre las partes (settlement), a menudo antes o durante el proceso, muchas veces sin intervención judicial profunda. Más del 30% de casos en tribunales de jurisdicción general no son disputados desde el inicio.
Invocación del tribunal con otros propósitos Amenazar con litigar, acosar, advertir, dilatar, forzar acuerdo en otro foro, demostrar poder, controlar (ej. detenciones policiales sin intención real de juicio). El sistema judicial se usa frecuentemente como herramienta de negociación más que como destino final.
Casos que sí llegan a adjudicación completa Asuntos no contenciosos que necesitan ratificación judicial (divorcios, sucesiones, cobro de deudas sin oposición). Casos muy claros/rutinarios y baratos de procesar. Casos en que una parte prefiere decisión externa (evitar responsabilidad, mostrar esfuerzo, afectar precedente legal futuro, vindicación de valores/principios). Litigios estratégicos de organizaciones recurrentes o que buscan cambiar el derecho. Conflictos de valores profundos (donde el compromiso es inaceptable).
Los tribunales como “fondo de negociación” Aunque resuelven pocos casos directamente, proveen dotación de negociación (bargaining endowment): reglas, posibles remedios, costos, tiempos, incertidumbres: “fichas” que las partes usan para negociar acuerdos privados o en otros foros. Extienden también una dotación regulatoria a árbitros, directores, comisionados, etc.
Evolución histórica en EE.UU. (siglo XX) Aumento per cápita de presentaciones en algunos períodos, pero no explosión dramática ni inédita (hubo tasas más altas en el siglo XIX y colonial). Cambio en la composición: menos en casos comerciales/contratos, más en casos de familia, daños personales, derecho penal y público. El porcentaje de casos que llegan a juicio completo (cada vez menos adversarialidad plena). Juicios que sí ocurren : más complejos, costosos, elaborados y con más etapas pre/post-juicio.
Litigiosidad real vs. percepción pública La mayoría de disputas se resuelven de forma instrumental y negociada. Solo minorías (discriminación, algunos grupos organizados) buscan principalmente “justicia” o vindicación moral. Aumento enorme de abogados, firmas grandes, cobertura mediática y visibilidad simbólica de la ley: crea sensación de “explosión litigiosa” aunque la adjudicación contenciosa per cápita no haya crecido de forma extrema.
Conclusión principal del autor
Los tribunales estadounidenses son mucho más importantes como marco y sombra para la negociación, la regulación privada y la planificación que como mecanismo de resolución directa de conflictos. La imagen de una sociedad obsesionada con litigar adversarialmente es exagerada: predomina el desgaste, la negociación y el acuerdo en la “antesala” de los tribunales, mientras que la adjudicación completa y contenciosa sigue siendo la excepción y no la regla.
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